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Diez canciones que cantan una cosa pero cuentan otra completamente distinta

27 Oct 2019
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Iñaki Berazaluce

Mecano, raya aquí, raya allá, maquíllate, maquíllate.

Recientemente nos hacíamos eco de ‘El amigo’, la canción que Julio Iglesias dedicó en 2017 a… su propio pene. En la letra no hay, lógicamente, ninguna mención al miembro viril, ni al cimbel, ni siquiera a alguna rebuscada metáfora vegetal. No. Simplemente celebra sus «noches de gloria» y admite algún fracaso, pocos.

Muchos años antes, fue otra diva de la canción –Rocío Jurado– la que cantaba a otro miembro viril, no el de Julio, creemos, en su canción ‘El clavel’, que dice así: “El clavel se ha puesto tan encendido, que está quemando mi piel”.

A continuación, un megamix de canciones que parece que hablan de una cosa pero que cuentan otra muy diferente.

‘Marta tiene un marcapasos’, Hombres G

¿De qué parece que habla? Una letra surrealista o, en palabras del propio David Summers, “una letra gilipollas”: la tal Marta tiene un marcapasos “que le anima el corazón”. Mmmmm… aquí huele a chamusquina.

¿De qué habla en realidad? De un indeseado embarazo adolescente y del consiguiente aborto. ¿Dónde si no se ha visto un marcapasos con “mírale qué ojitos tiene, es idéntico a su padre” (probablemente el propio David). Tras la intervención quirúrgica, la pobre Marta anda “como loca de manicomio”. Elocuente a la par que críptico.

‘Una rosa es una rosa’, Mecano

¿De qué parece que habla? Un homenaje al célebre aforismo “una rosa es una rosa es una rosa”, de la escritora Gertrude Stein.

¿De qué habla en realidad? De la necia droga, concretamente de la heroína. La letra de José María Cano nos da varias pistas: “No puedo vivir sin ella, pero con ella tampoco”, “quise cortar la flor más tierna del rosal, pensando que de amor no me podría pinchar y mientras me pinchaba me enseñó una cosa”. Por si queda alguna duda, en el vídeo abundan los caballos y sale Joaquín Cortés, prominente jinete.

‘Maldito Duende’, Héroes del Silencio

¿De qué parece que habla? De las cosas raras que hablaban los Héroes, con palabras grandilocuentes y esdrújulas.

¿De qué habla en realidad? El maldito duende es un camello, el “cuarto que no para de menguar” es una papelina de drogaína (“tanta charla/farla por ahí”), de ahí que Bumbury (su alter ego, queremos decir) se sienta “tan fuerte que nadie le puede tocar”, “amanece tan pronto”… En fin, que ha pillado buena mierda. Para confirmar la sospecha, Raphael grabó su propia versión del tema.

‘Sabor de amor’, Danza Invisible

¿De qué parece que habla? De un beso o, más bien, de una sesión de morreo.

¿De qué habla en realidad? De un cunnilingus. Al loro: “El centro de un mejillón son tus labios en su punto de sal (…) Labios de fresa, sabor de amor, pulpa de la fruta de la pasión”. Con la clave que nos da la interpretación malpensada, todo cobra nuevo sentido: “boca de pinón” = clítoris.

El clavel’, Rocío Jurado

¿De qué parece que habla? De un clavel.

¿De qué habla en realidad? De un cimbrel, concretamente de un glande “rojo, rojo”. Canta la gran Rocío: “El clavel (léase “cimbel”) se ha puesto tan encendido, que está quemando mi piel”. Los dobles sentidos en la copla son inevitables y la sicalíptica tonadillera no iba a ser menos, como nos recuerda Sufridores en Casa.

‘Aquí no podemos hacerlo’, Los Rodríguez

¿De qué parece que habla? ¿De hacer el amor en público?

¿De qué habla en realidad? De un porro, como delata el ritmo reagge del tema: “Morena con color de chocolate. Siempre te llevo guardada dentro del corazón [la china de hachís], aunque digan que aquí no podemos hacerlo [el porro]. Nunca quise apurarte y que te quemes mal”. ¿Una canción sobre exhibicionismo para disimular un guiño a las drogas blandas? Yes, we can.

‘Maquillaje’, Mecano

¿De qué parece que habla? De una jovencita, que no se deja mirar porque está recién levantada y no se ha puesto el maquillaje.

¿De qué habla en realidad? De cocaína: el famoso “espejo de cristal” es donde la Torroja (su sosias, queremos decir) se pone las clenchas para estar presentable/de subidón. Sería para superar la bajona del caballo: “Mira ahora, mira ahora, que ya me he puesto el maquillaje”. Ya, ya…

‘Mil horas’, Los abuelos de la nada

¿De qué parece que habla? De un tipo que está caliente como el asfalto de Buenos Aires (“tengo un cohete en el pantalón”) y una chica que le desdeña.

¿De qué habla en realidad? De un camello, que no llega nunca y cuando llega le trae la mandanga mojada: “La otra noche te esperé bajo la lluvia dos horas, mil horas, como un perro. Y cuando llegaste me dijiste “loco, estás mojado, ya no te quiero””.

‘Ojalá’, Silvio Rodríguez

¿De qué parece que habla? De Emilia, un amor de juventud, según afirmó el autor en una entrevista. ¿Pero vamos a dejar que la realidad nos estropee una teoría conspirativa?

¿De quién habla en realidad? De Fidel Castro, a quien no le desea nada bueno: “Ojalá pase algo que te borre de pronto, una luz cegadora, un disparo de nieve Nievi, ojalá por lo menos que me lleve la muerte.. Para no verte tanto en todos los segundos, en todas las visiones”. Silvio escribió el tema en 1969 y, diez años después de la Revolución cubana, de la que fue bardo oficial durante décadas.

‘Aserejé’, Las Ketchup

¿De qué parece que habla? Es una adaptación fonética-caló del célebre ‘Raper’s delight’.

¿De qué habla en realidad? Es una invitación subliminal al satanismo, según denunció en su día (2002) la iglesia católica de Honduras (¡¡!!). Por supuesto, se trata de un delirio de párroco, pero es de sentido común ponerla aquí para cerrar este rumbero top conspiranoico.

Hasta aquí nuestro top ten. ¿Qué canción crees que falta/sobra en esta lista?

Con información de El Mundo, Shumanes, Detrás de la canción, Sufridores en Casa y El País.

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