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Una ‘influencer’ posa ante los disturbios en Barcelona: “Es como una película de Hollywood”

17 Oct 2019
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Iñaki Berazaluce

Las redes sociales están que trinan por la foto que ha publicado la ‘instagramer’ rusa Elena Rybalchenko (Fitness Mama) utilizando los disturbios de Barcelona como telón de fondo. “Delante y detrás, a derecha e izquierda, se oyen las explosiones y los helicópteros, el ruido de las sirenas… Barcelona en llamas ¡Es como una película de Hollywood!, puede leerse (si entiendes ruso) en su último y criticado post de Instagram.

La ‘influencer’ rusa, que tiene 706.000 seguidores, posa “con un jersey de cuello alto, cadena de oro, shorts vaqueros deshilachados y larga melena recién peinada frente a una de las hogueras que incendian Barcelona estos días”.

El post ha trascendido a sus más de 700.000 seguidores en Instagram y ha enervado por igual en Facebook y Twitter, donde la foto de la rusa se ha convertido en meme. Por mema: “Si quieres ayudar no conviertas la violencia en algo guay. Para nosotros es un insulto que poses así”, le recrimina una usuaria catalana de Instagram. “Un poquito más cerca del fuego estaría mejor”, remata otra.

“Cuando crees que no se pueden superar los límites del retraso, llega Fitness Mama”, señala Sergio García en Twitter:

Lo más sangrante del asunto es que Rybalchenko no es la única turista que ha aprovechado los disturbios en Barcelona para dar un toque de emoción a sus ‘stories’. Vice España rescata la foto compartida por unos payos que se hacen llamar “vikings anti system” para ilustrar un post que denuncia “Los turistas están haciéndose fotos para Instagram con los disturbios de Barcelona”. El aplaudido texto de Ana Iris Simón dice así:

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"Imagínate ser un turista que ha ahorrado durante meses y estar hoy en BARCELONA :(". Lo tuiteaba el influencer Pelayo y lo tuiteaba ayer, en una de las jornadas más jodidas en la Ciudad Condal en particular y en España en general en los últimos años. Lo decía, probablemente, después de imaginarse a sí mismo en El Prat, cagándose en la puta por no poder llegar a tiempo al cóctel que tenía que sacar en stories haciendo como que se lo pasa bien para ganar un poco de dinero. Lo decía, probablemente, lamentándose al pensarse en Barcelona sin poder ir a la Barceloneta a echarse una foto al atardecer, o a alguna azotea desde la que se vea la Sagrada Familia. Poniéndose en lugar del otro, joder, haciendo un ejercicio de empatía, que os flipa sacarle punta a todo. Pero los turistas, que siempre pueden -podemos, porque todos lo somos- ser peores procedieron a darle una lección. Ayer corrían, en Twitter e Instagram, fotos y vídeos de turistas que aprovechaban el humo y el fuego, el caos y la rabia como decorado para sus stories. En uno de ellos una chica se acercaba a una hoguera y posaba con la cabeza ligeramente ladeada mientras un hombre, probablemente su pareja, le hacía un contraluz que seguramente estaba bastante guapo. En otra foto, un grupo de chavales posaba delante de otra fogata como si fueran una clica de traperos. El copy decía "vikings anti system" e iba acompañado de hastags como #housemusicdj #deephouse, #techno y #barcelona. La revolución será un buen decorado para Instagram o no será. Y los turistas haciéndose fotos ayer en Barcelona son un reflejo de en qué nos hemos convertido: en el niño Teo, ese de los libros infantiles que tenía el pelo rizado. Somos, allá donde vamos, como Teo, consumidores de experiencias vacías, simplificadas e inocentes: si él se iba al circo nosotros nos vamos a la Barcelona del "Tsunami Democràtic". Si él se iba al hospital, nosotros nos vamos a un voluntariado para hacernos stories con niños negros. Y nuestra vivencia de todas esas experiencias tiene en la mayoría de ocasiones, como los libros de Teo, mucha imagen y mucho color. Pero muy poco texto. @anarcoirisimon #vice #vicespain #SentenciaProces #tsunamidemocràtic

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La revolución será un buen decorado para Instagram o no será. Y los turistas haciéndose fotos ayer en Barcelona son un reflejo de en qué nos hemos convertido: en el niño Teo, ese de los libros infantiles que tenía el pelo rizado. Somos, allá donde vamos, como Teo, consumidores de experiencias vacías, simplificadas e inocentes: si él se iba al circo nosotros nos vamos a la Barcelona del «Tsunami Democràtic».

 


Visto en Instagram. Con información de Yasss (al que le hemos robado el titular), Vice España e Icon.

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