Strambotic

Noticias insólitas, bizarras e impertinentes

Atacan un campamento de lujo en Burning Man para expulsar a los “ricachones parásitos”

06 Sep 2016

Strambotic

burning paris

Toda expresión cultural tiene su auge, su decadencia y su correspondiente crisis de identidad. El festival Burning Man, único en su especie en el mundo, lleva celebrándose desde 1986 y atrae a algunas de las mentes más creativas, subversivas e independientes del mundo. Y también a una cantidad creciente de pijos, brokers de Wall Street, millonarios de Silicon Valley, publicistas y “turistas de la música electrónica”, según denuncian los veteranos del evento.

La tensión entre los que se consideran a sí mismos “garantes de la esencia” del festival y los snobs que lo utilizan como un escenario “glamouroso” para sus producciones de moda o para aumentar su grado de coolness en Instagram (léase Paris Hilton) se desató el pasado 31 de agosto en el campamento del desierto de Nevada, cuando una “horda de hoolingangs” arrasó las instalaciones de White Ocean, lujoso campamento fundado hace tres años por el DJ inglés Paul Oakenfold y el hijo de un multimillonario ruso, y que para algunos se ha convertido en el símbolo de la gentrificación del evento, según The Telegraph. [» Seguir leyendo »]

Diez canciones que no podían fallar en un guateque pijo

05 Sep 2015

Viruete

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Los ricos también lloran, pero no todos los pijos son iguales. El pijo español tiene sus propias características, y nada las resume también como sus reuniones sociales. Todo tipo de lujos, legales o ilegales, se consumen a ritmo de música «de calidad», como suelen argumentar ellos. ¿Quienes lo petan en los guateques pijos de ayer, hoy y siempre? Aquí tenéis una pequeña lista de clásicos del pijerío que no pueden faltar en Vaqueira (nainonainona).

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Diez rasgos inequívocos con los que podías identificar a un pijo en los ochenta

19 Jun 2015

Strambotic

borjamari

Es imposible no tenerles cariño. Los pijos son uno de esos grupos sociales que, lejos de extinguirse, han mutado y se han perpetuado en el nuevo milenio. Sí: puede que no exista un «orgullo de pijo», y que muchos renieguen del adjetivo. Pero haberlos, hailos; y gozan  ya de una tradición que podemos estudiar para entonar un «¡que nostalgia los pijos de antes!».

Pero… ¿eran tan diferentes? ¿Cómo identificábamos en los 80 y 90 a los niños de papá, cuando no había Abecrombie? Teníamos otras marcas, otras modas, otras músicas. Y el padre del pijo con el que sale tu prima llevó naúticos y pesqueros en pleno Madrid, tuvo un Golf… y una pegatina de Snoopy con la bandera de España.

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