Strambotic

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Tarrare, la exagerada vida del hombre más hambriento del mundo

27 May 2019

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A estas alturas de la vida, cuesta sorprenderse al ver a un grupo de chiflados tratando de demostrar quien es el más rápido engullendo cualquier tipo de comida, a riesgo de padecer una terrible indigestión. Antes esto no ocurría. Si eras un tragón, tus padres podían ponerte de patitas en la calle. Si no, que se lo digan al glotón de Tarrare.

Las peripecias de este francés de estómago infinito y hambre voraz comenzaron cuando sus padres lo echaron de casa al resultar imposible mantenerlo. Con solo 17 años, era capaz de comerse su propio peso en carne de vaca. Nacido en la ciudad de Lyon allá por la década de 1770, al quedarse sin techo se unió a una expedición de prostitutas y ladrones con la que recorrió gran parte del país haciendo todo lo posible para encontrar las cantidades ingentes de comida que necesitaba para quedar saciado. Ya fuera robando o pidiendo, tenía que ingeniárselas de la forma que fuera para no quedarse nunca con hambre. Cuando llegó a París, acabó por convertirse en el precursor de los ahora habituales espectáculos de engullidores profesionales.

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El batallón de los gigantes prusianos

17 Dic 2013

Iñaki Berazaluce

potsdam

El rey de Prusia, pasando revista a sus muchachotes.

En 1675 el rey de Prusia Federico I fundó el regimiento más alto de todos los tiempos, los “Gigantes de Potsdam”, una unidad del ejército prusiano al que sólo podían ingresar los soldados de más de 1,88 metros de estatura, una media altísima para los estándares actuales y mucho más para los del siglo XVII. Para hacerse una idea, el propio rey Federico medía 1,60 metros, lo que tal vez explique su obsesión por rodearse de un batallón de gigantes que, por cierto, jamás entró en combate en sus 130 años de existencia.

Una fuerza de combate formada por gigantes probablemente no sea más eficaz en un campo de batalla pero probablemente intimide bastante al enemigo en el fragor de la lucha. El “pívot” de este cuerpo que llegó a tener 3.200 soldados era el irlandés James Kirkland, de 2,17 metros, cuatro centímetros más de los que ostenta la rutilante estrella Pau Gasol, 4 de los Lakers al escribir estas líneas. [» Seguir leyendo »]