Tedetesto

De Washington a Burgos

Hoy no tocaba hablar de Marhuenda, pensaba tomarme un sábado sabático y traicionar a la TDT sintonizando canales de pago para ponerme al día sobre las nuevas series de estreno. Casi unas vacaciones, truncadas por un pulgar que funciona por su cuenta y elige los canales a su albedrío. Marhuenda estaba, como siempre, en su rincón nunca neutral, a la extrema derecha de Dios Padre y muy Señor Mío, y no me quedó más remedio que escuchar uno de sus aforismos, lapsus incluido: "Mi propietario, de mi periódico" dijo el susodicho que seguramente quiso decir : el propietario de mi periódico, invocando a su dios interplanetario para advertir seriamente a uno de los contertulios que el todopoderoso señor de La Razón lo es también de las cadenas de A3 Media y que podría molestarse con algunas de sus opiniones. La amenaza sobrevoló sobre los debatientes en general y sobre Carmelo Encinas en particular. El periodista Carmelo Encinas no es precisamente un radical irredento de esos que ve por todas partes el amigo Paco Marhuenda, pero semana a semana se va encrespando al compás de las intervenciones desaforadas y las risillas, presuntamente irónicas del vicario de la Razón, celoso perro guardián de los intereses de su amo. El sueño de la razón produce monstruos y el monstruo en cuestión se llama…

De perdidos, Alpuente, echado a perder el fin de semana sabático, me resigné a mi dieta habitual de programas informativos y la verdad es que venían cargados de curiosas noticias. Las buenas noticias casi nunca son noticia, sobre todo en boca de algunos ministros como Montoro y De Guindos, que ha vuelto a la palestra para pintar un paisaje económico recuperado en el que solo tendremos un 25 % de paro, en vez de ese 25,9 que tanto afea nuestros balances. No escuché cohetes en la calle que celebraran la fastuosa noticia y otros regalos del ministro de Economía al que se vio exultante, como si un 25 por ciento de paro fuera un don del cielo. Albricias y Aleluya, bendito es el que viene en nombre de Mariano para predicarnos la buena nueva de nuestra salida del hoyo para caer en el charco..

De Washington, donde Rajoy rendía pleitesía a falta de otros rendimientos al señorito Obama, los informativos saltaban a Burgos donde "violentos itinerantes" azuzaban a los vecinos del barrio de Gamonal, barrio popular de la capital castellana en el que un alcalde muy moderno y un constructor imprescindible en todos los chanchullos inmobiliarios de la zona se han propuesto construir un bulevar que dejará sin plazas de aparcamiento en superficie a los vecinos. No habrá aparcamientos gratuitos sino carriles-bici que son más fáciles de aparcar y facilitan el sano ejercicio físico de una población adocenada y apalancada en la comodidad y el derroche. El alcalde Lacalle achacó la violencia de las manifestaciones a la intervención de grupos de "violentos itinerantes" pero la realidad desmontó tan patética coartada, todos los "violentos itinerantes" detenidos eran de Burgos y no habían itinerado mucho para participar en los festejos. A los gritos de "Viva Burgos", y "Gamonal libre" que solté para mi coleto, me dispuse (no me pregunten por qué) a redactar en verso la crónica de los sucedidos. Aquí va un avance. Si les gusta continuaré otro día con este cantar de gesta:

Violentos itinerantes

Tomaron Burgos anoche

Radicales ambulantes

Que rompen, a troche y moche

De los bancos los cristales

Y las lunas de los coches…