Tedetesto

El moco verde

Si me deja la tos, les hablaré de la última conspiranoia que me afecta, una enfermedad muy contagiosa que ha entrado por mis vías respiratorias. Paranoia compartida, pandemia paranoica, que subraya en lo más crudo del invierno un coro de toses, espasmos, estornudos y carraspeos, un eco que resuena en todos los rincones y que ha tomado al asalto las pantallas de la televisión, una invasión de mocos verdes que satura a los farmacéuticos llamados a consulta por millones de afectados. Uno de cada dos anuncios televisivos está protagonizado por estos traviesos personajillos, muñegotes nacidos de la febril imaginación de creativos publicitarios contagiados por el morbo catarral y la gripe de variadas siglas, que conjuran sus males y, haciendo de la necesidad virtud, se ganan el sustento dando forma y color a sus pesadillas y cuerpo virtual a virus, bacterias y cocos burlones y saltarines que explosionan en contacto con viscosos jarabes , cápsulas blindadas y polvos mágicos.

Los conspiranoicos pensamos (pensamos mucho y siempre mal) que esta epidemia no es casual (llamamos casualidad a todo aquello cuyas razones no conocemos, susurra en mis oídos obturados un sabio oriental) la casualidad no existe y la voraz industria farmacéutica posee todo un arsenal de fármacos que están diciendo "cómprame" y que hay que vender a toda costa antes de sustituirlos en la primavera por una variada gama de antialérgicos. La gripe, de la A a la Z , la bronquitis, la tos, seca o con abundante mucosidad, la congestión nasal, la faringitis..., cada síntoma tiene su remedio específico y los botiquines desplazan en los cuartos de baño a los productos de higiene o de belleza. Arrumbados quedaron los efímeros perfumes navideños, para qué los queremos si ya no podemos olerlos.

Los conspiranoicos, febriles y congestionados, creemos que la gripe es metáfora de la crisis y que existe un complot entre las compañías farmacéuticas y el Gobierno para combatirla. Las afecciones catarrales disparan el consumo de las familias que se gastan lo que no tienen en medicinas y placebos. La salida de la crisis se encuentra tras el mostrador de las farmacias, con copago o sin copago, con genéricos o específicos nuestra sociedad enferma lucha por la sanación y por la sanidad pública frente a la insania de los privatizadores, contra la "externalización" y la gestión privada y la privación de nuestros derechos consuetudinarios, contra la esclavitud que pregonan los libertadores neoliberales.

Mano dura contra virus, bacterias, bacilos, microbios, infusorios, contra el moco verde y la peste negra que arrasan este país en perpetua cuarentena, país enfermo, democracia crítica, parálisis permanente. Cuando la crisis haga crisis, cuando, como en los anuncios de la tele, exploten los mocos verdes y se evaporen los mefíticos humores que nos congestionan, entonces… llegarán las alergias primaverales que se multiplican cada año, alergia a los pólenes y a los políticos, gérmenes patógenos, patosos y patidifusos… No me hagan mucho caso, debe de ser la fiebre.