Ver la radio en la tele

Cuando me dijeron que Javier Coronas empezaba un nuevo programa en canal Plus, pensé: “vaya, otra vez a ver programas codificados”. Pero los directivos de Prisa se han dado cuenta de que hay una generación entrenada durante noches y noches para no necesitar descodificador así que han optado por subir Ilustres ignorantes completo a su web. Hay veces que creo que hay alguien en la tele que sabe lo que hace y no sé qué me da más miedo.

Debo ser de las pocas personas de este país que, sabiendo quién es, no les cae mal Javier Coronas. ¡Hasta me hace gracia su humor! Como manos derecha e izquierda, un par de tipos tan brillantes como Javier Cansado, tan leído en Kierkegaard y Pepe Colubi, esa wikipedia de la cultura pop. Y para rematar, invitados en el primer programa el Ortega y Florenci Rey, el ubicuo hombre del tiempo de Prisa. Que digo yo que este hombre estaba en el programa porque era el único dónde todavía no había aparecido, que él sí que es el que más sale en televisión (y radio) del mundo.

El nexo de tanta cabeza pensante es precisamente ese: un puñado de tipos ingeniosos y con sentido del humor con las neuronas cargadas de conocimientos de dudosa utilidad y datos absurdos. Con lo leído hasta ahora, no me digan que no les encantaría ver este aquelarre de perturbados.

Pues ya les digo yo que no.

Me tragué la edición de este mes de Ilustres ignorantes y me lo pasé muy bien. Se nota que hay que ajustar cosas, pero a mí sólo con que le dejen a hablar a Cansado de pretiles y enajenados, ya hasta pagaría la suscripción al Plus (¡ah, se siente, haber cogío muete!). Pero de ver, nada de nada. Posiblemente sea el espacio más antitelevisivo que he visto últimamente. La realización no es capaz de seguir el ritmo a la agilidad neuronal de colaboradores e invitados, con lo que tenemos unos cambios de plano que ya quisieran muchos videoclips. Y el valor añadido de la imagen radica en unos rotulicos para explicar qué es “pretil” o “pelluzgón”, llegado el caso. También para poner en juego la belleza física de la tertulia de amigotes, eso allá cada uno.

 Ilustres ignorantes

Me lo expliquen 

A lo mejor lo de poner cámaras a una tertulia radiofónica se le ocurrió a Cansado. Yo es que el humor absurdo no lo pillo siempre.