Mi televisión y otros animales

¿Es que nadie piensa en Buenafuente?

Los americanos están locos. Cuando todo el mundo sabe que la estrategia correcta consiste en atrasar tu programación lo máximo posible para arañar unas décimas de cuota de pantalla, va la NBC y decide llevar a su estrella del late a las diez de la noche. ¡Insensatos! ¿Qué será lo próximo? ¿Poner los capítulos de las series en orden?

Antes de nada, maticemos. La parrilla de Estados Unidos no funciona como la nuestra; y no me refiero a la calidad. Allí cenan prontito porque comen bazofia y si no lo hacen así, se desmayarían en cuanto empezaran las series. El horario de las comidas, que es el que determina en todo el mundo los prime time, establece que el horario preferente empieza a las ocho de la tarde y acaba a las once. No pierdan de vista este dato, porque las diez no es precisamente lo mismo que aquí.

Los muy flipados tienden a cubrir este horario con series de estreno, al menos las grandes cadenas. También hay realities y alguna reposición, que no se pierdan las buenas formas.

En medio de esto, llega un presentador de late show, Jay Leno, y dice que él pasa, que le gusta madrugar y el horario le viene mal. Parece que se va a ir de la cadena y la NBC ya tiene sustituto y sustituto para el sustituto en su programa. Pero como estamos de crisis, en el último momento la cadena tira de talonario y Leno decide quedarse y seguir con su programa.

Leno: Te falta un cero en ese cheque.

Ejecutivo: Pero... pero...

Leno: Huy, espera, que tengo una llamada de la ABC.

Ejecutivo: Valevalevale. Aquí tienes.

Leno: Y que estoy pensando que esto de hacer un programa nocturno de noche está muy visto.

Becario: Con hacerlo a otro horario....

Leno: ¿Cómo?

Becario: Bueno, en España ponen la programación familiar en el late y programas de adultos por las mañanas y cuando los niños vuelven del cole.

Leno: Qué sagaces.

Ejecutivo: Nos llevan años de ventaja.

Becario: Podríamos hacer un late en el prime time.

Los tres cruzan miradas de complicidad. Finalmente el ejecutivo se sube el sueldo, Leno consigue mover su programa a las diez y al becario le despiden no vaya a ser que se atribuya el mérito. El motivo oficial del despido es la crisis, por supuesto.

Muchos críticos creen que Leno está dinamitando el sistema televisivo y que va a traer el apocalipsis y que a las niñas de 90210 les saldrá acné por su culpa. Y el chorreo le está cayendo a la NBC cuando tampoco es que vayan a tocar la primera franja del prime time.

Al contrario, yo creo que le va a ir bien. Muy bie. Y tal vez entonces un listo de La Sexta se dé cuenta de que el humor de Buenafuente es para todos los públicos y no hace falta meterlo entre los anuncios de vídeos porno para los móviles. Entonces, Andreu tendrá una tira diaria de una hora de diez a once. Y las "series de culto" cambiarán de hora y Caiga quien caiga volverá a los domingos. Y pensaremos en darle otro late más salvaje a Berto.

Obama, te necesitábamos.