Un infiltrado follonero (sin relación con Évole)

Si es usted un lector normal, deje de leer. Sigue sólo si eres responsable de los servicios informativos de alguna cadena de televisión. Ignora la contradicción en los términos de esa frase ¿Ya? ¡Nos han pillado, troncos!

Todos pensábamos que nadie se había dado cuenta de que los noticiarios están casi vacíos de contenido y que ofrecen una versión sesgada y distorsionada del mundo. En fin, nadie se ha quejado hasta ahora; como mucho hacemos chistes sobre Pedro Piqueras. Hasta ahora, insisto. Charlie Brooker nos está poniendo en evidencia en su programa Newswipe. ¡Por el amor de Ana Blanco, si hasta se ha dado cuenta de las chorradas que se dicen en cuanto caen cuatro copos de nieve!

Ved este vídeo. Comprendo que como ejecutivos de cierto nivel, no habláis inglés, pero haced un esfuerzo, que no he encontrado subtítulos ni nada.

En lo que lleva de emisión, al menos lo que está en YouTube, Brooker ha repartido collejas sobre el pesimismo de los informativos (aquí me tienta hacer una broma sobre Piqueras, ¿ven?), el llamado “periodismo ciudadano” o la evolución de los bustos parlantes. Sin mencionar secciones de actualidad como La semana en gilipolleces, donde repasa las tonterías informativas de los últimos días. Un título de sección coherente, eso hay que concedérselo.

Si alguien está pensando en paralelismos con El intermedio, Sé lo que hicisteis o Estas no son las noticias, que se olvide. El nivel de crítica y sarcasmo sonrojaría a los directores de Intereconomía. Y lo más importante: hay estopa para todos y lanzada desde la mismísima BBC. ¿Os imagináis un programa de TVE poniendo a parir a Lorenzo Milá? ¿O a Matías Prats, aunque sea desde La 1? ¡Maldita experiencia democrática británica!

Y maldita también la propia trayectoria del propio Brooker. Hace unos años escribió y presentó Screenwipe, un análisis de lo más certero sobre el mundo de la televisión y sus diversas profesiones y contenidos. Con la misma mezcla de humor, rigor y mala leche se atrevió incluso a desglosar lo que cuesta hacer el plano más tonto de cualquier programa de televisión. Menos mal que aquí somos más de ver remakes americanos, porque el día que nos fijemos en la programación de la BBC, tenemos un motín.

Hay una vía para la esperanza. Aún podemos subrayar sus contradicciones. Si critica eso de que sólo las malas noticias encuentran hueco en televisión, tiene una posición muy débil para luego atacar noticias como las de las nevadas y las bellas estampas que, en forma de fotografía, los espectadores envían para ilustrar los mantos blancos que cubren nuestro país y tanto alegran a los empresarios del ski. Vale, es sutil, pero podemos señalar su demagogia.

Aunque si algo nos da esperanza es el hecho de que este individuo se atreva a comparar el circo mediático en torno a la muerte de Jade Goody con ¡el gato de Schrödinger! Mientras mantenga ese nivel, seguro que estáis tranquilos.

Como pensáis que el público es idiota…