¿Es TVE antimonárquica?

Y si con este título de post no consigo clics, me tendré que dedicar al encaje de bolillos, mi vocación perdida.Verán cuántos comentaristas me invitan a ello.

El caso es que he estado viendo Águila Roja y no me avergüenzo de ello. Tampoco me pregunten por qué, ¿eh? Y estaba yo pensando que el aspirante a ocupar el trono tras la conspiración contra Felipe IV (o asín) es un francés de la casa de Valois. Y también un cabrón con pintas que mata niños y no se zumba a la marquesa, que es la mayor ofensa concebible en esta serie.

El caso es que algunas de estas características me recuerdan a una dinastía reinante en la Europa moderna (con perdón). Una familia emparentada precisamente con los Valois. Y no digo más, que yo me dedico al humor inteligente. Ya saben: a hacer chistes y a la vez evitar las demandas.

Ah, bueno y el comentario televisivo: miren si quieren rigor histórico, se me van a Saber y ganar o a Los mejores años de nuestras vidas, que hacen espritismo. ¿Verdad? Aquí se trata de ver a unos señores dándose espadazos, a otros diciendo tonterías y unos señores malos, malos, que conspiran para matar al rey, con el que extrañamente empatizamos. Di tú, que para poner a otro rey, mejor Xavier Elorriaga, que salía en Canguros.

Con todo esto han cumplido y han hecho una serie de entretenimiento sin más pretensiones, a la que sólo le sobran unos veinte minutos por capítulo (lo que ya tiene mérito en el contexto español). Y me ha gustado hasta el cliffhanger que han dejado, momento Obi-Wan y los Skywalker incluido.

Ay, lástima que después de este post, Gómez Pumpido vaya a secuestrar la serie. Y los moldes, ¿eh? Que no se deja nada, el tío.

Y que me lee, claro.