El anti Jack Bauer

Sólo tengo una cosa que reprocharle a U.C.O. Todos conmigo, a coro: ¡los capítulos son demasiado largos! Hay películas que duran menos de los 70 minutos por episodio de esta serie. Incluso Los SopranoLos Soprano, por Tony!) duraban una hora por capítulo y ya se los planteaban casi como películas independientes. Pero en España los tenemos más grandes que en ningún sitio. Los metrajes, se entiende.

Por lo demás, me quito el cráneo. Un procedimental de libro y con buena nota. Nunca me interesó Desaparecida porque me parecía imposible que caminando tan al borde, no cayera por la pendiente del morbo baratero. Fíjense si es bueno este spin-off que hasta me dan ganas de retomar la original. El verano es muy largo, amigos.

En su día ya comenté que uno de los lastres de Guante blanco, que comparte productora con esta UCO, era la excesiva continuidad entre capítulos. La novata opta por todo lo contrario y se lanza a la trama autoconclusiva. ¡Maldita sea, es CSI! O Sin rastro. O Mentes criminales. O Navy. En cualquier caso, lo mejor de todas ellas.

Esto es lo que hay: lo más parecido al FBI que tenemos en España, la Guardia Civil (no quiero risas, ¿eh?), resolviendo casos más o menos complicados con el ritmo y las maneras de una fuerza de seguridad de verdad. Con un jefe de unidad “un poco raro pero muy bueno”, díscolo pero eficaz. Si Jack Bauer resolviera los casos hablando en lugar de dando hostias, se parecería al capitán Sierra.

El guión es sólido y no hay concesiones al abuelo y el niño. Se me saltan las lágrimas al escribir este párrafo. Hay subtramas familiares y, parece, románticas, pero están donde deben: dándole volumen a los personajes, no fagocitando la serie, no cortándonos el ritmo.

El reparto encabezado por Miguel Ángel Solá es para empezar a hacer grupos en Facebook y no parar. Soy tannnnn fans de Celia Pastor desde los tiempos del club Zed (maldición, no encuentro nada de esto en YouTube)… Permítanme que me deje llevar, pero creo que series como UCO demuestran que en España tenemos unos actorazos de un nivel impresionante (aunque sean argentinos) y que lo único que necesitan son guiones de verdad.

También demuestra que hay guionistas que conocen su oficio y pueden hacerlo cuando los productores y directivos están más preocupados en hacer una buena labor de producción que en meter marcas de leche o rellenar el share a base de muestras de todos los tramos de edad. Ay, que si UCO se convirtiera en una revolución para el sistema audiovisual en España.

Jmp.

Jjjffff.

¡¡¡JAAAAAAAAAAJAJA!!!

Perdón, perdón. Va, me centro: Lo malo es que no tendrá las cuotas de pantalla de Águla Roja y mañana el titular será algo así como “La 1 aterriza con UCO” o parecido. Y además los niños no querrán ir de capitán Sierra en Carnaval.

A ver cuántos se disfrazaron de The wire, no te fastidia.