Mi televisión y otros animales

Pues esto tampoco es una crítica

El lunes llegaron a la pantalla dos de las grandes promesas del humor para la nueva temporada: el nuevo programa de Quequé y la séptima edición de ¡Mira quién baila! Y no lo digo por los Morancos.

Con los famosos bailarines tengo una bella tradición que por nada del mundo quería romper en esta temporada. Consiste en no verlos. Pero con eso de que tengo un blog de tele, les dediqué un par de zappings, lo justo para ver los codazos de los concursantes para ver quién era más protagonista y a Anne Igartiburu con ganas de cortarles la cabeza a los Morancos con la cuchilla embotada de un sacapuntas.

Visto lo visto (es decir: nada), lo único que podría criticar son los sueldos que se les paga a los famosetes danzarines. Pero con la pedazo de audiencia que se sacó anoche el show, un mínimo de pericia comercial serviría para amortizar los gastos. Y que me parece mucho más vergonzoso lo que hace la pública con series como Perdidos. Eso sí que es tirar el dinero. Y dudo mucho que marear a la audiencia entre dentro del concepto "servicio público". A menos que sea una especie de brain training para mantener nuestra mente ágil.

Ana Obregón

Ana Obregón, pulverizando el récord del mundo de baile en apnea

Y luego quería comentaros el nuevo programa de Quequé. Pero para eso haría falta que hubiera hecho un programa nuevo.

Con todo lo bueno y lo malo que implica, Estas no son las noticias es lo que se venía diciendo: Noche Hache unas horas más temprano. Y yo que esperaba que ese título escondiera una influencia insondable y turbadora del maestro Magritte. Pero no, oiga: en realidad no tratan tanto las noticias como las "no-ticias", las tontunas de la actualidad.

Lo que pasa es que yo me esperaba algo más diferenciado de Noche Hache, que le sacaran más partido a la personalidad de Quequé. Claro, que había (y hay) riesgo de acercarse demasiado al estilo de Wyoming en El intermedio, su no-rival. Algo pulirán en las próximas emisiones, hay que darles tiempo a asentarse. Al fin y al cabo, sigue siendo un programa divertido y ya sabemos que la fórmula funciona.

Y que para noticias intrascendentes prefiero estas y no las de Gente, no sé si me entienden.