Mi televisión y otros animales

El secreto está en la pasta

Este post va sobre el último estreno de Antena 3: El secreto. Y está dividido en varias partes.

Introducción. Reality en el que un millonario se "infiltra" entre gente necesitada y al final hace de hada madrina. El primer capítulo está dedicado al prestigioso arquitecto y empresario Joaquín Torres. Y le dedico estos epítetos porque nos los repitieron unas ochocientas veces a lo largo del programa. Es lo que se llama relleno, que como en los pollos, según lo que eches, acaba cayendo pesado.

Parte de chistes malos. ¿Un arquitecto que se llama Joaquín Torres? ¿Es primo de Armando Casitas?

Parte conspiranoica. Se llama Joaquín Torres. ¿Cuál es su relación con el malo de Acusados, Joaquín de la Torre? Ambos son empresarios, tienen un hijo y se definen en algún momento del programa como bastante cabronías. No aprovecho esta "casualidad" para decir nada de Iker, que luego me vienen los comentaristas fans y me crujen.

Parte crítico pedante. El encuentro entre los distintos estratos sociales ya lo retrataron magistralmente Luis García Berlanga y Rafael Azcona en su ácida y divertidísima Plácido(*) de 1961. La caridad autocomplaciente de los ricos participantes del evento "ponga un pobre en su mesa" en la cena de Nochebuena y el retomar de la sempiterno materialismo dialéctico apenas unas horas después, es el eje...

Parte antropológica. Los señores con dinero se vuelven levemente torpes para... todo. Un millonario no es capaz de comer y coger el autobús durante cinco días con 45 euros (quién los pillara). Aunque le inviten a varias comidas. Además, el compra el chopped (para cinco días, insisto) por kilos. Hum... bueno, no medio kilo. Si le pilla mi abuela, le felpa.

Parte materialista. El tío dona el equivalente a unos 500.000 euros en un plazo de diez años. Y digo el equivalente porque parte es la cesión de parte de un local, otras son servicios de su empresa... La pregunta es: ¿cuánto gana este señor? Viendo su estudio, vivienda, vehículo... ¿de verdad tengo que sentir la catarsis de un tipo que me da la impresión que da menos de lo que se gasta en trajes? También me encanta que tenga un traje de tocar pobres (se supone que va dos días a verles y siempre lleva el mismo). ¿Alguien me hace los cálculos de cuánto va a desgravar de Hacienda este campeón? ¿ Y lo que costaría este publirreportaje como este en prime time?

Parte perroflauta. Oigan, ¿qué fue de aquello de que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha? ¿Qué motiva al señor Torres a participar en este programa? ¿Por qué tenemos la impresión de que necesita las cámaras para hacer el bien -fijándose muy bien en quién-?

Parte programador de la competencia. Queremos saber qué pasa al día siguiente. ¿Qué ocurre después de la catarsis? ¿Cómo reacciona ante los demás necesitados del país? ¿Cuánto paga a sus empleados (a todos, incluidos becarios y demás precarios)? ¿Tiene un vecino traidor que podamos llevar a La noria?

Parte Anómalo. Me aburro, cambia a ver si ya empezaron los anuncios de porno de La Sexta, que en los descansos ponen Buenafuente.

(*) Pedanterías al margen, peliculón, oigan.