Hazlos reír

No sé ustedes, pero yo creo que si no fuera por Las noticias del Guiñol, El intermedio, Polònia o (negaré haber escrito esto) Los clones, hace tiempo que nos habríamos lanzado a las barricadas. Como dice George Schlatter en la serie de las que les vengo a hablar hoy: “deberíamos atesorar a nuestros cómicos mucho más de lo que hacemos, ya que contribuyen a la sociedad mucho más de lo que parecen”.

Claro, que Schlatter es productor, así que a lo mejor se refiere a una cuestión fiscal.

Los americanos tienen más clara la importancia fundamental de sus cómicos, tal y como demuestran las administraciones Bush, Reagan y Schwarzenegger. Es por eso que la PBS les ha dedicado una bella serie documental: Make ‘em laugh. Por aquello del sentido del humor, en España se ha traducido como Los reyes de la comedia y se estrena en Canal + el domingo 5 de julio a las 21:30. ¡Un documental en prime time! Estos sí que son unos cachondos.

Tengo sentimientos encontrados con esta serie. Es una oportunidad estupenda para profundizar en la comedia americana y entender fenómenos como Steve Martin. Nunca había entendido la fama de este señor hasta que le he visto actuar en directo ante un estadio lleno hasta la bandera. Es el mismo fenómeno que ha ocurrido con otros cómicos como Will Ferrell, Eddie Murphy o Chris Rock, por citar algunos. Gente supuestamente graciosa, pero que aquí sólo hemos visto hollywoodizados y que no entendemos de dónde viene su prestigio. Resulta que te partes de risa con ellos hasta que dejan los chistes en manos de otros y se limitan a llevárselo muerto.

Merece la pena que esta serie se emita en España aunque sólo sea porque podamos descubrir personajes como Phyllis Diller (¡la voz de la madre de Peter Griffin!), que desde los años 60 nos da una lección de humor inteligente y trasgresor. O series como All in the family, que, producida en los 70, haría sonrojarse a cualquier guionista actual de South Park.

Lo malo de esta serie sobre el humor de los últimos cien años en Estados Unidos es que es americana. Eso significa que todas las personas de las que se habla son maravillosas. Esa costumbre tan yanki de hacer hagiografías en lugar de documentales. Si hicieran algo parecido con Charles Mason oiríamos cosas del tipo: “oh, era un gran asesino en serie. Quiero decir: transmitía… ya sabes, tenía toda esa pasión que contagiaba a los demás. Era imposible estar con él y no querer mater gente”.

Y luego que sí: que Seinfeld es la leche y que Robin Williams no necesita hacer de actor serio para ser uno de los grandes. Vale. Pero vosotros nunca tuvisteis a Gila.

Plebeyos.