Mi televisión y otros animales

Cuando Risto hizo bueno a Losantos

Hay una versión alternativa al título de este post, sustituyendo al ínclito Federico por el prosélito Paquirrín. Figúrense.

Imaginen el laboratorio de un científico loco que coge la inteligencia y la mala leche de Federico y el atolondramiento (por decir algo) y el buenapersonismo de Kiko Rivera. Con lo mejor de ambos te sale una especie de Iñaki Gabilondo y con las sobras, el Risto que vimos en el estreno de G-20.

El problema del nuevo programa no es que se meta con la gente. Eso lo hacen prácticamente todos los programas de humor de la tele, con la posible excepción de Bricomanía. Soy muy raro, lo sé. El problema es que lo hizo sin gracia, sin ironía y sin acidez. Porque llamar a Losantos bajito no es mala baba, es falta de recursos.

 

Lo mismo opino de calificar a Cristina Tárrega de "Divina foca" o hacer bromas de mal gusto sobre la boda de Dolores de Cospedal. Vean a qué personajes defiendo, para hacerse una idea de cómo fue la cosa. ¡A esto me empujas, Mejide!

Falta de ritmo, amagos de monólogo que harían sonrojarse a Urdaci... sí, verán, uso referentes pasados como éste para que los responsables del programa sepan a qué me refiero. Por la boca de Risto pasaron el miércoles hits de la actualidad como el propio Urdaci, Carlos Sainz o Ángel Acebes. Le faltó soltar un "jarl".

Además se le vio el plumero. Por un lado el corporativismo y por otro la desesperación con la que busca el enfrentamiento. Éste se percibe sobre todo en las "críticas" a personajes de la propia cadena o del mundo rosa. ¿Lo peor que se puede decir de Ana Rosa es que vende cosas? ¿De verdad entre los personajes más lamentables de la actualidad está Yola Berrocal y no hay hueco para, no sé, Ahmadineyad? ¿Está más presente Anasagasti en la política española que la gripe A?

Se trata de que las "víctimas" llamen (al rótulo del teléfono de aludidos sólo le faltaba un "porfa") o respondan desde sus respectivas tribunas para entrar en la bronca dialéctica, donde es posible que Risto se crezca y saque lo mejor de sí mismo. O no, que dirían algunos de sus buscados oponentes.

En cualquier caso, difícilmente conseguirá una respuesta del ministro de Trabajo o de Zapatero. Sobre todo si al primero se le recrimina el cheque bebé y al segundo que los alcaldes gasten de forma "extravagante" el dinero del Plan E. Y esos gastos reprochables incluyen el acondicionamiento de pistas deportivas. Los muy pérfidos y saludables.

Risto, como imagino que vas a responder a las críticas y que en parte te basarás en los números, te adelanto que entre ese 21,9% de cuota estuve yo. Claro que también estoy entre las estadísticas de Corbacho y no por eso me hace gracia. Más que nada, te lo comento para que no caigas en la tentación de la demagogia el populismo, con lo poco que te gustan.