Mi televisión y otros animales

¿Querían novedades? ¡Pues... ah, pues no

¡Maldita sea! Ya tenía medio escrito un post instando a Antena 3 a analizar el fracaso de Los exitosos Pells para no repetirlo y convertir un éxito Somos cómplices. Era un plan sencillo, sin posibilidad de error, que nos hubiera catapultado a lo más alto. Tan sólo había que... na, pero para qué, también se los han cargado.

Con la cancelación de Somos cómplices, en lo que va de temporada (que son dos semanas, tampoco nos hagamos los estupendos), parece que sólo han sobrevivido Sacalalengua y 90-60-90. Ojo, que esta serie al ser semanal ha dado aún pocas referencias y del estreno al segundo capítulo ya ha perdido un punto y pico de cuota de pantalla. Por cierto, no cuento como novedad G-20, que es un Pecado original estilizado. Ya está, ya lo he dicho.

Independientemente de que nos gustaran o no las series, la noticia es terrible. Los ejecutivos de las cadenas celebran ahora mismo una orgía de "yatedecíayos" mientras se enrocan en su conocida postura de sólo experimentar con mentos y coca-cola y ya si eso. "Mira," dirán a los creativos y productores, "arriesgamos y nos la pegamos. ¡Nunca más estrenaremos nada que no haya triunfado antes en 125 países. Y menos todavía si no tiene niños y abuelos". Más aún, parece ser que la única ficción nueva que ha funcionado en los últimos meses ha sido Salvamé, que no deja de ser un spin-off de Aquí hay tomate y La noria. Entre esto y Jay Leno emitiendo a la hora de las series en Estados Unidos, la puntilla, oiga.

Haciendo leña del árbol caído, Los exitosos Pells derraparon por una cuestión de programación y promoción. Parece que no era la hora ideal para su emisión y además nos vendieron una serie distinta a la que ofrecieron. Cuando nos topamos una sucesora pasada de vueltas de Yo soy Bea, alucinamos y nadie se la tomó en serio. Lo que era en sí misma la idea, pero no se entendió. Me da la impresión de que Cuatro tropieza por segunda vez en la misma gominola.

El caso de Somos cómplices es distinto. Aquí es que a los programadores de Antena 3 les han entrado unas cagarrinas tremendas. Retirar una serie tras dos capítulos y sin intentar ninguna estrategia de programación para reflotarla es como volverte a casa temprano un sábado por la noche porque la camarera te ha dado mal el cambio con la primera copa. Espero que el equipo no haya recibido notificación de despido y que esto sólo sea un parón de replanteamiento. A lo mejor se le puede dar una vuelta y convertirla en un prime time. O promocionarla con algo más que "va a salir JR". Explicando el argumento y dejando ver el tono, quizá. Locuras que se me vienen, oiga.

Aún pendientes del estreno, creo que los del equipo de De repente, los Gómez, saturaron la tarde del jueves el acceso a Infojobs. Las que lía este Zapatero...