Emmys para dummies

Este domingo se celebró la gran fiesta de la televisión y no me refiero a lo que haya hecho Dragó con su nuevo programa en Telemadrid. Los americanos han entregado sus premios Emmy a lo más granado de su prime time y nosotros, como buenos súbditos del imperio, vamos a comentar los principales. Y no me engañen, que si tuvieran algo importante que hacer, no estarían leyendo este blog.

Ojeando los premiados de esta edición, lo primero que uno piensa es: “vaya, ya han puesto la cinta del año pasado”. Pocos cambios con respecto al palmarés de 2008 y muy poca sorpresa para los quinielistas.

Miniserie: tres minipuntos para Little Dorrit, dramón de época basado en un Dickens. El año pasado ganó John Addams, sobre uno de los primeros presidentes de Estados Unidos. Productores del mundo: si queréis un Emmy la clave está en el siglo XIX. Batió a la muy comentada (por ahí) Generation Kill, sobre los soldados americanos en Irak en 2003 y escrita por uno de los creadores de The wire.  Si hubiera sido sobre los soldados americanos en Irak en el siglo XIX…

Variedades, música o comedia: Dos merecidos premios para The daily show with Jon Stewart: programa y guión. Ojo, que este premio no es inocente dado el posicionamiento político de Stewart, con duras broncas con la derecha más a la derecha de Estados Unidos. Se impone a pesos pesados como Letterman, Saturday Night Live o su propio spin-off, The Colbert Report, que este año conseguía que la NASA pusiera su nombre a un módulo de la ISS.

Guión de comedia: Matt Hubbard por Reunion, de 30 Rock. Ya conocen mi debilidad por Rockefeller plaza, pero era bastante premio copar cuatro de las cinco candidaturas. La quinta era para el episodio Prime minister de Flight of the Conchords, que es antológico.

Guión de drama: Kater Gordon y Matthew Weiner por Meditations in an emergency,de Mad men. Como en comedia, cuatro frente a uno y ese uno era el cierre de la quinta temporada de Perdidos, The incident. Sí, ese capítulo con el que nos hicimos caquitas. Pero Mad men es cool y Lost es friki.

Actriz secundaria en comedia: Kristin Chenoweth por Pushing daisies (Criando malvas) ¡Sorpresa! Todo el mundo apostaba por Amy Poehler, la actriz que hacía de Hilary Clinton en SNL y que ha estrenado una algo regulera la pasada temporada. Pero había que darle la palmadita en la espalda a una buena serie que la audiencia se llevó. Bueno, que no se llevó, en realidad, porque si se la hubiera llevado, no estaría cancelada. Ya me entienden.

Actor secundario en comedia: Jon Cryer, de Dos hombres y medio. El fenómeno Two and a half men se me escapa. A los yanquis les encanta y aquí no deja el ghetto de La 2 a la hora de hacer la cena. Compitiendo con Neil Patrick Harris como el Barney de Cómo conocí a vuestra madre, ha debido haber papeletas mariposa en la votación de esta categoría.

Actriz secundaria en drama: Cherry Jones, la presidenta de 24. No he llegado a esta temporada, no opino. Les dejo a los fans de In treatment que despellejen a quien tengan que depellejar.

Actor secundario en drama: Michael Emerson por Lost. Totalmente de acuerdo con este premio. Lo único que se puede objetar es que han tardado demasiadas temporadas. Emerson aporta mucho más a Perdidos que, por ejemplo, William Hurt a Damages (era candidato, no es que esté yo faltón con Hurt). Si no valoran la importancia del actor, imaginen que fuera Antonio Resines el que recibiera palizas por la isla. Hum… se me acaba de ocurrir una inquietante teoría sobre el final de Perdidos.

Actriz protagonista en comedia: Toni Colette por United States of Tara. Estaba cantado, porque hace de tres personajes en uno (y porque ella es una gran actriz, va). Me falta ver más del trabajo de Sarah Silverman, Julia Louis-Dreyfus, Mary-Louise Parker y Christina Appelgate, la que conociendo a los americanos es raro que no haya ganado, tras superar un cáncer este año y quedarse sin serie. Sí admito, y no saben lo que me duele, que Colette está por encima de Tina Fey en cuanto actriz.

Actor protagonista en comedia: Alec Baldwin por 30 Rock. Este va repe. El premio se lo merecía Jim Parsons por el genial Sheldon Cooper de The Big Bang theory, que se come al resto de la serie por momentos. Steve Carell ha tenido momentos grandiosos en la quinta temporada de The office, así que creo que este año han patinado un poco en esta categoría. Y sí, si hubiera ganado Carell, diría lo mismo sobre Baldwin. ¿No vienen a este blog buscando crítica?

Actriz protagonista en drama: Glenn Close, por Damages. “Oh, que Induráin ha ganado el tour”. La misma sensación con esta categoría.

Actor protagonista en drama: Bryan Cranston por Breaking bad. Fíjense, quizá el único al que no se lo hubiera dado yo. Competía con Simon Baker (The mentalist), Hugh Laurie (House), Gabriel Byrne (In treatment), Michael C. Hall (Dexter) y Jon Hamm (Mad men). Esta categoría se decidió o bien por los votos repartidos entre los que realmente merecían el galardón o bien porque Cranston se rapó la cabeza a media temporada, como predecía Casciari el otro día. A más pelo, más alegría, luego a menos pelo, más drama. Digo yo.

Serie cómica: 30 Rock. Pues sí. La segunda de Flight of the Conchords es más floja que la primera, a Entourage no le acabo de ver el gusto, The office estuvo bien, pero no sobresaliente, Weeds sigue siendo mi asignatura pendiente, Padre de familia es un programa de sketches facilitado por la animación y Cómo conocí a vuestra madre merece más premios por las piruetas narrativas de algunos guiones que como serie en conjunto. Y que a la gente de la tele les gusta que se hable de gente de la tele, ¿qué pasa?

Serie dramática: Mad men. Les confesaré un secreto: no he sido capaz de ver más de dos capítulos. Es buena, pero lenta como Jesús Hermida explicando una anécdota. ¿Ha sido mejor serie Mad men que la quinta de Perdidos? Permítanme que lo dude. Pero volvamos a la diferencia entre cool y friki. Es verdad que por lo demás, no era el año de Dexter, House ni Damages. De Big Love y Breaking bad no sabría decirles.

Lo que sí les digo es que si han aguantado todo este tostonaco cuentan con mi cariño y admiración. También cuenten conmigo si necesitan una mano para buscar ayuda profesional. ¡Enfermos!