Mi televisión y otros animales

La resaca de la fusión Cuatro-La Sexta

Despacho de un jefazo de La Sexta. Suena el teléfono:

- ¿Sí? ¿Cómo están ustedes?

- Er... bien, bien. Oyes, que cuando estuvimos allí negociando la fusión nos dejamos algo.

- ¿Esto es que me vas a insultar?

- No, no. Oye, que soy de Cuatro, no de Telecinco.

- Ah, vale. ¿Y qué os falta? Además de algo que poner después de Fama. Jijiji.

- De verdad, no quieres que responda a eso.

- Ya.

- Creo que nos dejamos un par de cómicas. ¿Las has visto?

- Como no me des más pistas...

- Son chicas jóvenes.

- Como no me des más pistas...

- Hacen humor.

- Como no me des más pistas... oye, mira, que esto es La Sexta, ¿sabes? Si me tengo que poner a buscar entre todas las personas que corresponden a tu descripción para dar con las tuyas, puedo tardar más que Cantizano en dar una exclusiva. ¿Te vale si te mando a Andrés Montes?

- Hombre...

- Pues ya si eso.

Y se ve que el que recoge a los cómicos en La Sexta encontró a Tania Llasera y Ana Morgade por ahí y las puso en los primeros sitios que encontró: El intermedio y Buenafuente. Ambos programas acaban de arrancar temporada de la mejor manera posible: sin aspavientos y manteniendo el nivel. Que ya es mucho.

En El intermedio aterrizó Llasera, nerviosa como un freak en la sala de espera de El diario. Vale que es el primer día en un programa nuevo para ella, pero tienen más naturalidad los niños del programa este que hace Juan Imedio en la autonómica andaluza. Tampoco es secreto que esta mujer nunca ha acabado de convencerme.

El resto del programa no decepcionó. Los vídeos chorras siguen siendo descacharrantes y el giro de la relación entre Thais y Wyoming me pareció genial. Tan descarado como cambiar a Juan Echanove por otro actor a mitad de una serie, ella explicó a su presentador que ha decidido pasarse al PP y al ingresar en el partido ha empezado a percibir el atractivo de "perroflautas como tú". La contundente negativa: "me debo a mi presidente", deja claro que los guionistas se han cansado de que el jefe sea el que acose a la reportera. Y en quince segundos se han establecido las premisas de la mitad de los chistes de la temporada. Como cuando habla Esperanza Aguirre.

También estrenó temporada Buenafuente, y lo hizo justo antes de El intermedio. De la repetición, porque en La Sexta, menos de segundo en el comedor, se repite de todo. También hubo cambios mínimos pero importantes: Berto gana tiempo con Andreu y el rato de Bertovisión se lo lleva Ana Morgade. Todavía hay que engrasar los engranajes de la nueva relación entre Buenafuente y su sidekick, pero la química entre los dos ha sido lo mejor del programa desde que aterrizó en La Sexta así que hay que explotarla. No es lo mismo hablar de "química" y "explotar" referido a estos dos, que usar esas mismas palabras con Pablo Motos y Flipy.

Por su parte, Ana Morgade no usó el comodín del primer programa y estuvo fresca, espontánea (o lo parecía, algo que tendría más merito) y graciosa. Como si llevara allí toda la vida. No les digo que en dos días se los empieza a comer a todos, porque son ustedes unos malpensados.

Da igual cuándo acabaran las vacaciones. Ahora empieza el dormir poco.