Mi televisión y otros animales

No es culpa de los ricos

Carmen Lomana estaría de acuerdo conmigo. Aunque dejaría de entender cuando empezara a hablar del último estreno de Telecinco: De repente, los Gómez. Parece ser que el título iba a ser simplemente Los Gómez, pero decidieron hacer un homenaje a la técnica de programar de Telecinco.

Les pongo al día rápidamente: un ladronzuelo y su hijo son testigos del asesinato perpetrado por unos mafiosos. Para evitar represalias, el programa de protección de testigos les realoja junto al resto de su familia en un chalet en la misma ciudad, que coincide que es Madrid. Ustedes se imaginarán lo increíble que es esto. ¿Programa de protección de testigos? ¿En España? En menos de lo que baja un share habrían sido perfectamente rastreados por Susanna Grissom. O por Ana Rosa. Sobre todo los niños.

Se supone que De repente, los Gómez es una adaptación de The Riches. Miren, yo no he visto la serie americana, pero por lo que he leído por ahí es como decir que Los bingueros es una adaptación de El color del dinero. Por poco que me hayan gustado estos Gómez, deben tener tan poco que ver, que me dan ganas de enchufarme a sus primos los Ricos americanos, no les digo más.

La versión española ha optado por una dramedia. Es lógico: la trama es tan increíble que al final acabará siendo un sueño de Resines. Como Perdidos. Una vez más, volvemos al clásico lastre de serie en la que tienen que haber abuelos, adultos, adolescentes y niños. Seguramente es por eso que en el primer capítulo da la impresión de que no pasa nada, por el exceso de personajes que había que presentar.

Eso o que había que rellenar hora y media con el argumento que un piloto americano (con perdón), se ventilaría (ay, el "con perdón" iba aquí) en unos 42 minutos. En realidad, 40, que no hay que meter el "anteriormente en...". Consecuencia de esto, el montaje parecía avanzar a cámara lenta y con exceso de planos. Curiosamente, en uno de los descansos, La 2 repuso el sketch del médico en Muchachada nui y por el ritmo de edición, me pareció que no había cambiado de canal.

Ahora tocaría hablar bien del trabajo de Alicia Borrachero, que se lo tiene ganado. Pero ¿por qué estropear un post destroyer tan bonito? Otros blogs de la competencia, con los que estoy bastante de acuerdo, ya han destacado los puntos positivos.

Además, tampoco estaría bien recomendarles la serie. No digo que no tenga posibilidades de crecer. Las tiene y muchas si dejan que los guionistas se suelten el pelo y derrapen hacia la comedia sin complejos. Pero vistos los resultados de audiencia, seguro que en Telecinco ya están pensando cómo deshacerse de ella. Sin avisar. De repente.