Ver el futuro es una mierda

Que ver el futuro es un zurullazo canino en toda la faz es algo que saben desde hace muchos años Rappel y Aramís Fuster. Y por eso ya no volvieron a ver el futuro.

En lugar de escarmentar en tanga ajeno, la ABC decidió hace unos cuantos meses pegarse el trastazo ellos mismos y se tiraron al monte con FlashForward. Si a estas alturas no sabe usted que han tenido que parar la producción de la serie para ver si se puede arreglar el guión, es que no le interesa a usted este tema en lo más mínimo. Enhorabuena.

Algunos seguimos viendo la serie por inercia, porque nos pareció al principio que podría ser algo grande o por lo mismo que nos leemos los artículos de Javier Marías cada domingo. No entraré en detalles. Nos la quisieron vender como la sucesora de Perdidos y debió ser pensando en que en la isla no se explica nunca nada. Pero eso es más falso que el Facebook de Ben Linus: en la isla se explican muchas cosas, aunque sólo sea para dar paso a líos más monumentales. La gracia está en enredar al espectador cada vez más, contando para ello no sólo con la trama principal de ciencia-ficción, sino también con unos personajes bien pensados y con unos pasados más oscuros y enrevesados que el sobaco de mr. Eko.

Los protagonistas de FlashForward son demasiado normales para constituir el andamiaje que sustente una trama de ciencia-ficción. Y pueden sustituir normales por cursis en los más de los casos. Con lo que prometía al principio, cada nuevo capítulo se convierte en una aburrida espera para llegar a los tres minutos finales donde los guionistas meten un cliffhanger como diciendo “ah, sí, oye, lo de los desmayos y eso”. Creo que ya están pensando en cambiar FlashForward por FastForward, que es cómo se pueden ver la mayor parte de los episodios.

A todo esto, yo venía a hablarles de Paradox, una serie inglesa que también va sobre ver el futuro. De alguna forma, un científico encuentra en su ordenador varias fotos que muestran de manera imprecisa una explosión que ocurrirá unas horas más tarde. Lía a unos policías para que le ayuden a evitarlo y ¡ta-chán! ya tienes una trama de procedimental. A falta de ver más capítulos, tiene pinta de ser una fórmula que podríamos resumir en un “qué pasaría si le dejan a Grissom una bola de cristal medio defectuosa”.

Como se imaginarán por el título del post, tampoco me ha convencido mucho, aunque visto que mis habilidades a la hora de predecir el futuro están a la altura de las de la ABC, vaya usted a saber. A lo mejor es por ser el arranque, pero me pareció demasiado procedimental. Si FlashForward va demasiado lento, en Paradox todo es demasiado rápido, los policías van atando cabos perfectamente y avanzando sin torcerse hacia la resolución del “caso”. Porque ellos van al caso. Y que si a los personajes de la serie no les importa cómo es que se ha podido atisbar el futuro, imagínense al espectador. Sigan atentos a su twitter (mejor al mío) y les avisaré si la cosa mejora, no obstante.

Ahora voy a mirar que dice el FMI. Puestos a ver predicciones de futuro chungas…