Mi televisión y otros animales

Zapatero, televisivo total

Lo reconozco: últimamente veo poca televisión. Lo que en mi caso significa una cantidad de minutos de visionado que aún sonrojaría al Comité de Sabios aquel. Para mantener el nivel, me veo obligado a consumir reconcentrados que tengan los más elementos posibles: como los batidos que se debe de enchufar Pablo Motos, pero con el efecto contrario en la zona abdominal. Así descubrí este domingo el programa total: la Entrevista al presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Qué título más bien puesto, por cierto. No ha lugar a la ambigüedad por ningún ángulo, pardiez.

Tal vez alguno de ustedes sea un cínico (o Rajoy. ¡Hola, Mariano!) y no quiera creérselo. Pues se lo voy a demostrar relatándoles todas las trazas que he sido capaz de localizar. En los comentarios tendrán sitio para apuntar los que sin duda se me habrán escapado. Ahí vamos:

  • Zapateros viajeros. La llegada de Mamen Mendizábal y la visita turística a La Moncloa sólo tuvo un fallo: ella no sujetaba la cámara, pero esto queda suplido por su belleza (de ella). Si Zapatero hubiera sido un yonki, hubiera sido redondo.
  • DEC. Entrando en La Moncloa, Mamen pregunta cuándo pisará esas escaleras Mariano Rajoy. Las puertas de Cantora nunca presenciaron una respuesta con tanto sentimiento.
  • El hormiguero. ¿Saben cuándo pasan a publicidad y nos dejan la ventanita esta tan molesta que nos estropea los anuncios? Pues lo mismo. Aunque como Mamen y Zapatero estaban calentando, igual era más tipo Fama. ¡Toma! ¡Dos por uno!
  • Flashforward. Zapatero explica sus planes de vivienda y empleo. Prevé que a finales del año que viene se empezará a crear empleo. La población no sabe si están viendo el futuro o es sólo una ilusión y tiene que decidir cómo vivir en función de si se lo cree o no. Además, sus respuestas son un poco intrascendentes hasta que no llega el cliffhanger del titular, igualito que en la serie.
  • Redes. Zapatero hablando de economía es como una entrevista de Punset sin doblar.
  • Miénteme. Lo que debe de ser ver cualquier entrevista política con Cal Lightman y unas birras, oiga. Mejor que el Barça-Madrid, fijo.
  • Superegos. Había momentos que el sonido parecía que lo estaban cogiendo con el SingStar o algo así. Cosas del (falso) directo.
  • La crítica de los críticos de Berto en Divendres. El PSOE sigue su estrategia de hacer una dura oposición a la oposición desde el Gobierno.
  • V. El que haya visto los primeros capítulos del remake y la entrevista a Anna lo entenderá.
  • 24. Porque el Gobierno no va a negociar con los terroristas.
  • Mensaje de Navidad del rey. Igual de apasionantes, por momentos.
  • El ala oeste de la Casa Blanca. También llevaba cortes publicitarios.
  • Mujeres y hombres y viceversa. Esas cosas de pedir a un líder político que defina a otros en una frase corta me encanta: "Berlusconi". "Popular". Qué subliminal que es el presi.
  • El programa de Ana Rosa. Por las preguntas de alto grado de indagación en la verdad oculta del presidente como "¿cuánto corre usted?" y "¿cómo se recicla en La Moncloa?". Lo de preguntarle por las hijas fue más rollo Espejo público.
  • Autopromo de La Sexta. Estoy deseando ver el comentario de Wyoming después de que Zapatero se uniera a su campaña "yo también veo El intermedio".

Y llegados a este punto, cuando ya no quedará casi nadie leyendo, les confieso que el principio de la entrevista olía muy mal. Las preguntas y las respuestas saltaban demasiado rápido (¿o fue la realización?). Daba la impresión, falsa sin duda, de guión bien aprendido. Ninguno de los dos parecía escuchar al otro o pensar su siguiente intervención. Como si fuera el Congreso de los Diputados. Menos mal que la cosa se fue calmando y llegó al tedio esperable.

Tampoco le hace un gran favor a la reputación periodística de La Sexta dedicar un tercio de la entrevista a temas más bien banales como eso de cuánto corre y si le gusta la tortilla de patatas más que la cocina de Adriá. Por lo menos que hubiera preguntado si la tortilla la prefiere con o sin cebolla. Temas candentes, polémicos: las dos Españas.

Desde este blog apoyamos la cebolla. Faltaría más.

Verán la que me cae.