Y otros animales televisivos (XIV)

Una vez más, les he mentido. Y este arranque de post es lo que explica por qué no me he dedicado a la política.

Les he mentido porque esta semana no traigo otro animal televisivo, sino a un señor que ha tocado la tele con un vídeo imprescindible. Máximo Gavete nos explica que las series americanas nos resultan más creíbles porque pisan menos la realidad. Es lo mismo que los doblajes, que parece que si no están pasados de rosca no nos parecen creíbles. Lo crean o no yo hice un curso de doblaje y la profesora tenía dos marcas hechas con esparadrapo en un armario. Una era la forma de hablar de la vida real y medio metro por encima nos señalaba dónde tenía que estar el registro para ser buenos dobladores.

Lo más turbador de todo era cuando se ponía en plan Miyagi y nos decía: «piensa en el armario».

Oh, vaya, acabo de entender por qué aquel chico tan sensible se fue ese día llorando de clase.

Hecho el chiste malo, les remito al post La realidad no es real de Máximo Gavete para que contextualicen este maravilloso vídeo, que es la bobina de una empresa de postproducción (o algo así).

Editado el vídeo, que parece que lo borraron de Vimeo. Para una vez que programo la entrada…

 No me cojan frío. Si sienten la necesidad de salir de casa este fin de semana, pónganse un chroma en el salón.