Viernes de nieves, viernes de breves

Mientras nos preparamos para la avalancha de estrenos de la semana que viene y esquivamos la de nieve de hoy en media España, nos lanzamos audaces a comentarles cuatro temitas por si se ven sin nada que decir a la hora del café. ¡Al turrón!

Ay, no. Más turrón no.

Wyoming NO está en la cárcel

Han detenido al presunto agresor de Hermann Tertsch y no era el Gran Wyoming. Ni siquiera era Jose Miguel Monzón, sino un empresario del gremio de la restauración (dicen por ahí que el dueño de un tablao flamenco). Al final no va a aser ni progre, verán.

Ahora es cuando un medio de comunicación, uno cualquiera, pero por poner un ejemplo, uno de titularidad pública, debería cumplir con su obligación y disculparse por las informaciones tendenciosas que hubiera o hubiese podido emitir. Entre otras cosas porque si no, nos costará creer que todo lo hiciera de buena fe, en un exceso de celo informativo. Que hay gente que se pone a informar y no sabe cómo parar, seguro que tienen ustedes algún pariente así.

Desgraciadamente, haciendo un Google con el nombre del detenido te encuentras que él (o alguien con su nombre, quién tiene tiempo para contrastar), tuvo sus más y sus menos con la justicia cántabra por un asunto de maltrato a un pony. ¿Un pony? ¿Como el de Buenafuente? ¿Y quién se lleva mal con Buenafuente? No hay nada como profundizar en la información, oiga.

El año que Jay Leno NO cambió la televisión

Recordarán que hace unos meses especulábamos sobre si un talk show diario en horario preferente sería un revulsivo al abaratar costes para conseguir el mismo resultado de audiencia, o al menos uno igualmente rentable. Bueno, pues no: Jay Leno se ha dado un buen guarrazo de audiencia y sus jefes no saben qué hacer con él. Animales de costumbres, los espectadores quieren su ficción a la hora de la ficción. Y no me refiero a ningún informativo (en concreto).

El hombre que iba a adelantar el late night podría ahora retrasarlo. Para que no se vaya a otra cadena, la NBC valora devolverle a su antiguo horario, después de las series, con lo que Conan O’Brian volvería a hacer su programa a continuación, en la franja que ocupaba hace un año. Pero a Conan le había sustituido Jimmy Fallon, así que… Si esto fuera LaSexta, el tercer show enlazaría con la repetición del primero en un bucle que fascinaría a los científicos del LHC.

Jay se lo toma a coña, por cierto. La conclusión es que la gente no quiere acostarse temprano, sino buscar una excusa para tener sueño al día siguiente.

Las teles públicas NO se pueden privatizar

La Ley Audiovisual que se aprobó ayer incluye un apartado que impide que las autonómicas puedan perder su carácter público. Desde aquí le decimos con cariño a Esperanza Aguirre:

Otra cosa es que se le pueda dar un uso privado a una televisión pública. Suspecho que la lideresa nos contestaría:

 

Alguien NO se entera (y espero NO ser yo)

Esa misma Ley Audiovisual modifica el destino del porcentaje de sus ingresos que las teles tenían que dedicar a la producción cinematográfica. Ahora podrán usar parte de ese dinero para financiar series y miniseries. Es como si viniera un señor y nos dijera que del sueldo que ganamos, una parte la tenemos que gastar en comida para poder comer.

Ya sé que me dirán que puede haber cadenas sin ficción, pero ¿van a obligar a CNN+ a hacer una dramedia?

Lo que me preocupa de esas cosas es que nunca sé si los que están fatal de lo suyo son los del Gobierno por legislar estas cosas o los de las teles, que nos han llevado a un punto en el que sea necesario.

Y eso es todo, ¿NO?