Jovencitas y jovencitos

Voy a hacer un pedazo de putada (spoiler) que me acabo de inventar: ya sé cuál es el secreto que se esconde detrás de El pacto: todas las niñas fueron a la psicóloga de La pecera de Eva. Que a su vez, empieza su serie en un trabajo nuevo porque la echaron del otro colegio, después de que las siete adolescentes de la tv movie se quedan preñadas. Porque los de Telecinco son unas máquinas de hacer sinergias.

Más allá de esta tontería, que además sólo entenderán los que se hayan pegado la misma sesión de tele que yo, no sé qué comentarles de la noche temática de adolescentes tocados de la cabeza que se ha marcado Telecinco. Será la nevada que nos está dejando aislado el Valle de los Gallardones, pero ambas propuestas me han dejado un poco frío.

Como ya comenté en Twitter, el comentario de La pecera de Eva podía haberlo hecho sin ver la serie. Cuando un guionista puede tirarse horas para pulir dos líneas de guión y que aún así haya diálogos fallidos, parece extraño hacer hincapié en la promoción en que éstos son improvisados. Hay actores capaces de dar grandes cosas con este sistema, pero, suponiendo que sea el caso, para lograrlo hay que darles un tiempo y un margen de trabajo que no me parecen muy los de la producción en España. Tenía un profesor de radio que siempre nos decía: “no hay mejor improvisación que la escrita”. También sentenciaba: “no  me gusta un pelo cómo caza la zorrilla”, que ahora mismo no viene al caso, pero muchas veces que lo decía él tampoco y así le rindo homenaje.

Por lo demás, se nota ese aire de los productos pensados para “los canales jóvenes” de la TDT de las grandes cadenas. Traduzco: baratero y pseudorrompedor. Mucho malote y mucho sexo. La serie parece aspirar a ser un cruce entre In treatment y Skins, pero está hecha con el presupuesto de un anuncio del Lidl y se nota a todos los niveles.

El relevo en la parrilla vino con mucha mejor factura. De El pacto firmado por Fernando Colomo no tengo nada malo que decir. En serio. Bueno, seguro que si me paro a pensar, algo saco, que para algo soy español, pero en general está muy bien hecha. El guión está bien, la producción es tan buena como permite el formato tv movie y el elenco hace lo que puede, que ya está bien. El conjunto es mucho mejor que la mayor parte de las películas de Antena 3 a mediodía en las que a Sabrina la acosan, Zach Morris es un violador y Tori Spelling tiene (más) superpoderes.

Pero, será que no soy público objetivo, a mí lo de las siete adolescentes que se quedan preñadas a la vez y a propósito me dejó con una sensación de “pues vale”. No debí ser el único porque seguía enganchado a Twitter y a mi “no sé qué voy a contaros sobre El pacto”, recibí sólo la siguiente respuesta de @vanesuki: “el profe está buenorro XDD”. Yo no sé mucho de tele, pero dudo que ése fuera el comentario tipo el día que se estrenó Los Soprano.

Si la premisa les llamó la atención, hínquenle el diente con ganas, porque no les defraudará. Si vieron el culete de las jovencitas en las promos, les advierto de que la cosa no va por ahí. Y si tienen curiosidad por el susodicho profe, aquí le tienen:

Sergio Mur

No se me vayan a quedar ustedas con la intriga. Se llama Sergio Mur, por cierto.

Ahora ya pueden decidir si quieren ver la segunda parte o no. Me río yo del servicio público de TVE.