Palabra clave: porno

Me gustaría reconocer que últimamente llevo cierto retraso, pero siendo ustedes lectores de este blog, serán muy de chiste fácil y me dan miedo. Lo que sí es cierto es que acabé de ver la miniserie de El pacto cuando los hijos de las protagonistas estaban yendo al Parque Warner, que es como hacer la comunión, pero en laico. Cómo las lía Zapatero.

Me he decidido a ponerle coto a esta situación. En minúsculas, porque en mayúsculas sería: a) liarme a hostias con ella o b) amenazar con suicidarme para cobrar más. No descartemos antes de tiempo, no obstante. Así, cual miembro del grupo de Facebook Señoras que planchan mientras ven Perdidos (pueden crearlo, no me chivaré a Ramoncín), me he visto la cosa esa del porno y lo nuevo de Password.

Si hubiera una palabra clave maestra para la nueva etapa del concurso de Cuatro, sería crisis. Alguien ha hecho cálculos y ha pensado que en lugar de hacer dos fases finales por programa, sale más rentable hacer los premios acumulables y que sólo haya un finalista cada día. Mejor Pasapassword que Toma cero… y hazme un programa.

Lo (poco) que pierde en dinamismo, lo gana en empatía con el concursante que repite de programa en programa y por lo demás mantiene la mecánica, así que me sigue pareciendo la mejor opción para ese rato tonto que te pilla a media tarde sin nada que hacer. Ana Milán es fiel al espíritu de Luján Argüelles, pero con un estilo propio, más cañera por un lado, más cercana por el otro. En cierto modo es como si Pepe Blanco te insulta, que te ríes.

También me tragué (con perdón) 21 días en la industria del porno. ¿Qué? ¿El chiste les ha parecido facilón? Pues miren, es la esencia del programa. Evidentemente, nadie esperaba que Samanta Villar se dejara introducir tanto en este mundillo como los titulares de decepción han dado a entender. Pero el reportaje fue malo, malo. Mucha valoración personal, mucho cogérsela con papel de fumar y muy poco que no haya aparecido hasta la saciedad en programas especializados como Todos ahh cien o las múltiples incursiones televisivas de Lorena Berdún. Me hace gracia cuando cuenta su escena a los actores y usa la expresión «la comedia es…» sin haberla explicado a los espectadores en ningún momento. Yo sé lo que es porque… bueno, un amigo… Céntrense, caramba.

 

De este palo, pero poniendo voz de periodista intensa de vez en cuando

Oportunidad fallida, pues. Sobre todo cuando después de «vivirlo» durante 21 días (que es mucho mejor que contarlo), la Villar dirige una escena porno con la intervención estelar de ¡un butanero! ¡Venga ya! Hubiera sido mucho más enriquecedor para todos que se hubiera pasado tres semanas en el rodaje de Los bingueros 2. Y mucho mejor documento social.

A ver si mañana tengo calcetines para zurzir y puedo ver la de Adolfo Suárez. Questrés, oigan.