Servicio público de mala leche

Ya saben los habituales que los viernes que no hay mucha enjundia, en este blog nos ventilamos los posts a golpe de cortitas. Es una idea que hemos copiado de algunos programas de televisión, aunque en su caso no se refiera a noticias.

Vamos al turrón antes de que me meta en un lío.

Los trabajadores de TVE quieren trabajar

Y si no les dejan, están dispuestos a ir a la huelga. Que es no trabajar. Yo dejé de entender la tele pública cuando le dieron un programa «serio» a Pedro Ruiz.

Esto es un hito para muchos asalariados de la corporación, algunos de los cuales no han tenido ese impulso en más de dos décadas. Me sé de algunos departamentos que solían estar mano sobre mano y aún así encargaban cosas “fuera” porque su contrato no era lo bastante explícito en ese punto.

Pero si en este país tuviéramos en cuenta las cosas que hacía o decía la gente en el pasado, difícilmente encontraríamos algún trabajador electo en el Congreso de los Diputados, así que lo damos por bueno. Además, si lo que afirman es cierto, RTVE está tirando un dinero que se podría haber usado mucho más sabiamente. Por ejemplo, no dejando escapar a ¡Mira Quién Baila!

La prórroga para Dani Mateo

Ay, cómo me gusta hacer titulares como los del Marca. Periodistas Fúbol Club pasa a la contra de Sé lo que hicisteis. Lo siguiente es que le quiten la cabecera propia y que se integre definitivamente en el programa del que nunca debió estar separado.

Lo llamativo de esto es como La Sexta se niega a convertir Padre de famlia en su propio Los Simpson, e intenta quitarla de su horario como sea. Pero los espectadores les obligan a recuperarla una y otra vez. Como si Arturo Fernández insistiera en interpretar a Shakespeare. Que en el fondo tiene mérito que lo intente, pero es poco realista.

Que te calles, Karmele

Otra de TVE, que amenaza a Telecinco con acciones legales si no dejan de ser cansinos. Bueno, así en general no, o tendrían que demandarles por la mitad de su parrilla. Y a las demás cadenas también. Incluida la propia TVE. Me estoy liando.

La campaña de pataleo por la expulsión de Karmele de la carrera de Eurovisión, que ya se hacía pesada en el minuto menos ocho, ha agotado la paciencia de la directiva de la corporación. O eso o que han decidido ejercer de servicio público librándonos de una vez de la tontería.

Como me dijeron en cierta ocasión: algunas bromas, a base de insistir en ellas pierden la gracia. Los antencedentes de respuesta a esta frase no son muy halagüeños, no obstante.