Morbo elegante pero informal

Anteriormente, en Mi televisión y otros animales:

mientras no se me acumulen las series por ver, me quedo con Pekín Express…

 

lo digo para reconciliarme con el hecho de que me guste un reality…

Me encanta empezar los posts como si fueran capítulos de Perdidos. Bueno, va. La cosa era colaros el link y recordaros que soy favorable a la carrera esteparia de Cuatro desde el primer momento.

La semana pasada nos machacaron con cebos de que iba a pasar algo muy gordo con las gemelas en el programa del domingo. “Nadie sabe lo que me pasa, ni siquiera mi hermana”, decía Idioa en las promos.

En la era pre-tomate, hubiéramos flipado con un anuncio así. España entera se hubiera paralizado, alguien habría alquilado la plaza de Colón y sacaríamos de la nevera a Jesús Hermida para cubrir el acontecimiento. En la era de Está pasando, arqueamos la ceja derecha y pensamos que como mucho le estarán saliendo granos por las rozaduras del camino.

Mal. Muy mal. Porque es otra cadena y el tema sí era serio. Idoia tuvo que dejar la carrera momentáneamente por motivos de salud y su hermana se lanzó a ganar la etapa por ella. ¡Toma épica! Sobre todo porque lo consiguió. Y sin que el programa (aparentemente) hiciera trampas.

Los espectadores ya conocíamos la causa de la baja de Idoia, pero Ainhoa no. Lo supo después de que le entregaran su amuleto en un momento tragicómico que me recordó al mejor Fernán-Gómez de Las bicicletas son para el verano. Cuando por fin se reunieron las gemelas, la única forma que encontró para expresarse Idoia fue: “¿Te acuerdas del cáncer?”. Dicen que guionistas de toda España lloraron en ese preciso momento.

Cuatro sacó partido de toda la situación sobrevenida y nos sirvió el morbo que tanto nos gusta. Pero no exprimió para sacar hasta la última gota y ante eso me quito el cráneo. El concurso desconocía la enfermedad de la gemela cuando grabó la carrera, pero no cuando empezó a emitirla. Otras cadenas habrían construido la narración del programa en función del clímax que supondría el momento de la confesión. Y sobre todo, otras cadenas no hubieran obligado a Idioa a abandonar la carrera para proteger su salud. A lo mejor no tengo razón, pero ¿no les preocupa a los directivos de esas televisiones que yo pueda llegar siquiera a planteármelo?

También me encantó el cartelito al final de la emisión anunciando que la cántabra se encuentra bien y luchando contra su enfermedad. No un especial para que nos cuente cómo está en un día de baja competitividad de la cadena, nada de jugar con la emoción del espectador escamoteando datos. Por primera vez, un concurso con formato de docu-show es más un juego que una máquina de generar morbo.

Gemelas

 

The champions

Otra cosa es que ahora las chicas se hagan unas cuantas apariciones por la web de Cuatro y por varios programas de la cadena. Porque una cosa es ser elegante y otra ser idiota.

En cualquier caso, yo también creo que las gemelas han ganado Pekín Express. Las etapas que quedan son mero epílogo.