El lector asiduo y los libros basura

Admitámoslo: según las estadísticas oficiales, en España se publican unos 76.000 títulos por año, de los cuales sólo unos 10.000 son “novedades de librería”. El resto, unos 66.000, son reediciones de libros anteriores, obras dirigidas a un público especializado, fuera del circuito de librerías, o publicaciones institucionales que se pudren en venerables sótanos.
Dejemos de lado los super sellers, como El código Da Vinci, y concentrémonos en títulos normales –un 99,99% del total–.
Admitamos también que, según las estadísticas oficiales, la tirada media de las novedades de librería se sitúa entre 3 y 4 mil ejemplares: digamos 3.500. Se deduce que los almacenes de los distribuidores de España reciben cada año y ponen a disposición de las librerías unos 35 millones de nuevos ejemplares de novedades.
Califiquemos de asiduo a un lector que de promedio lee una novedad de librería por semana, unas 50 por año –aunque en vista del mercado actual hay que admitir que el lector asiduo español no lee 50 sino más bien 25 por año–.
Resumiendo: para agotar la edición española anual de novedades debería haber entre 700.000 y 1.400.000 lectores asiduos en España.

Si se corrigiera este gigantismo de la oferta y las novedades anuales para librerías fueran sólo un tercio de las actuales, o sea, 3.500; y si la tirada media fuera no ya de 3.500 sino de sólo 1.500 ejemplares, la producción anual sería de apenas 5.250.000 ejemplares. Pero seguirían haciendo falta entre 100.000 y 200.000 lectores asiduos para agotarla. Ojalá me equivoque: en España no los hay.
Disquisición: ¿cuántos títulos leyó en su vida Jorge Luis Borges, uno de los mayores lectores de la historia? Respuesta: se dice que alrededor de 5.000. A razón de 50 por año, esto equivaldría a un siglo de lectura; y a razón de 25, a dos siglos. Pero Borges no contó con tanto tiempo, dado que sólo vivió 86 años y su ceguera lo obligó, a partir de cierta edad, a que “le leyeran”, lo cual lleva mucho más tiempo que leer uno mismo. Así, para leer esos 5.000 títulos, Borges leyó anualmente mucho más que un lector asiduo español. Supongamos que el triple: entre 150 y 75 por año. ¿Cuántos Borges harían falta en España para leer en toda la vida los 10.000 títulos nuevos de un solo año? Respuesta: entre 67 y 130. ¿Hay en España, no ya 67, sino uno o dos Borges?
John Maynard Keynes dijo que “la edición no es un negocio”. Pero lo es. ¿Dónde está? Salvo excepciones, en los super sellers, esos que en el sector llamamos “libros basura”.