Berlusconi tocado y casi hundido

Italia es un país maravilloso donde suceden cosas tan sorprendentes e inexplicables como las que enumero a continuación. El primer ministro, enfurecido, interrumpe un programa de televisión en directo para insultar a los allí presentes. Estaban hablando, como no, de la participación de las prostitutas en las orgías de Villa San Martino, la mansión de Berlusconi, cuando este llamó por teléfono para tachar al programa de despreciable, infame y repugnante. La respuesta del presentador, Gad Lerner, fue llamar, a su vez, “asqueroso” al primer ministro. Un acto de valor por parte de Lerner, teniendo en cuenta que el insultado no sólo es primer ministro, sino el propietario de la mayoría de los canales de televisión, portales de internet y un tercio del sector editorial, en definitiva, una de las mayores fortunas de Italia, cuyo origen, por cierto, es tan confuso como sus ideas.
Aunque el canal de Lerner es de los pocos que no pertenece a Berlusconi, hemos visto recientemente a otros periodistas criticando al jefe en sus propios medios. Tanto esfuerzo y dinero para comprarlos y, al final, se le van de las manos. El escándalo del caso Ruby, la supuesta prostitución de la menor marroquí Kharima el Mahroug, ha dejado tocado y casi hundido a Il Cavaliere. Siendo todo extraño, lo más inexplicable es que un pueblo ilustrado y competente como el italiano siga manteniendo a semejante personaje en el poder. Cierto que la clase política ha sido, en su conjunto, una clase corrupta y corruptora, “pero también es verdad que ha permanecido en el poder con nuestro voto”, dijo el maestro Montanelli, poco antes de morir. Moraleja: no conviene votar con los ojos cerrados y una pinza en la nariz.