La típica columna sobre inmigrantes muertos

           

Pocas tareas tan difíciles como escribir sobre los ahogados de una patera. En realidad es facilísimo, y ésa es la trampa. Cualquiera puede rellenar estos dos mil caracteres en cinco minutos, enlazando frases hechas, acaso un corta y pega de artículos anteriores. Lo difícil es evitar esas construcciones previas que ya no dicen nada: “el drama de la inmigración”, “la tragedia de las pateras”, “el mar se cobra veinte vidas”, etc.

El periodismo suele trabajar con esquemas previos. Es una cuestión de economía y rapidez. Hay moldes para todo tipo de sucesos frecuentes: los naufragios de pateras, pero también los atentados, los asesinatos domésticos y los accidentes de tráfico. A veces hay algo novedoso: un accidente con más víctimas de lo habitual, un atentado sin precedentes como el 11-S, o un crimen especialmente escabroso. Pero son excepciones. Lo normal es aplicar la plantilla, sacarla del cajón y hacer que todo encaje en su sitio habitual: los titulares, el relato, el lenguaje y las imágenes, con sólo variar algunos detalles.

No sólo el periodismo. Los lectores, los espectadores, funcionamos igual. Tenemos nuestros esquemas de interpretación, y esperamos, deseamos, que lo que nos cuentan permita el automatismo en la comprensión y en la momentánea compasión. También los columnistas. Cada poco tiempo el articulista escribe una columna sobre “el drama de la inmigración”, otra sobre “la violencia machista”, otra sobre “la tragedia de los palestinos”, y cosas así. Las escribimos de forma mecánica, no se engañen. Es como esos cantantes que en cada nuevo disco meten una rutinaria canción de tema social, contra la guerra o contra la pobreza.

Mientras, las víctimas hacen lo que pueden para llamar la atención. Durante una temporada se dedicaron a morir en masa, hasta que los encajamos en la nueva plantilla. Después probaron con niños y mujeres, pero también nos acostumbramos. En la patera de ayer una mujer vio cómo arrojaban por la borda a su marido y sus tres hijos. Tal vez es una nueva modalidad, familias completas.