Trabajar cansa

¿Es real la economía real?

                                

"Algunas administraciones públicas tardan en pagar entre 210 y 365 días" -Lorenzo Amor, presidente de la Federación de Autónomos ATA-

                                   

Es un lugar común diferenciar la economía real de la financiera. La primera se ocuparía de cosas tangibles, fabricar tornillos y barras de pan, mientras la segunda especula con valores gaseosos. Según esta explicación, la crisis tendría origen en la segunda, en la economía especulativa, y contaminaría a la real, que hasta entonces permanecía limpia y pura.

Sin embargo, la economía de los tornillos y las barras de pan es cada vez menos real, y se va pareciendo más a la especulativa. El proceso de desrealización de la economía real es galopante. Al margen de la burbuja inmobiliaria, basta ver cómo funcionan muchas empresas para hacerse una idea de dónde estamos metidos.

Uno monta una empresa sin tener un duro, a partir de un crédito bancario. Después, hace un trabajo pero tarda meses en cobrarlo, y mientras tanto sigue funcionando y comprando a sus proveedores, a los que tampoco paga en meses. Para seguir, abre una línea de crédito en el banco y tira adelante, mientras le deben y debe dinero.

Así estamos, en una situación en la que todos son a la vez deudores y acreedores de alguien. Entre ellos las administraciones públicas, como los ayuntamientos, que también especularon con los ingresos que obtendrían vía urbanismo, hasta que se acabaron y ahora no tienen con qué pagar lo que deben.

El resultado se parece bastante a las estafas piramidales: todos tienen dinero, pero nadie ve un euro, y siempre confían en cobrar lo pendiente para pagar lo debido. El problema es cuando la cadena se rompe por algún eslabón y todo se viene abajo. La pesadilla que se muerde la cola.