Trabajar cansa

Cuando miro al Bernabéu veo torres

"El Bernabéu va a estar ahí durante muchísimos años. Está en un sitio privilegiado, y ése es un activo muy importante" -Florentino Pérez, presidente de ACS-

 

Albañiles en paro, aparejadores en horas bajas, proveedores entrampados, relajaos. Se abren claros en el negro horizonte: Florentino Pérez quiere volver al Real Madrid, y su regreso salvador no sólo devolverá el esplendor al club, sino que puede ser el revulsivo que el sector de la construcción madrileño necesita para superar el bache.

En su comparecencia de ayer lo negó, pero desde que anunció su intención de presentarse a las elecciones madridistas se desató la rumorología: el estadio del club, en plena Castellana, podría ser el próximo pelotazo urbanístico de la capital. Precisamente ahora, cuando se acaban de rematar las cuatro torres que ocupan lo que un día fue la ciudad deportiva madridista, operación que generó cientos de millones en plusvalías.

Somos muchos los que, cuando pasamos junto al estudio, sufrimos un ataque de videncia y adivinamos la silueta de los impresionantes rascacielos que un día ocuparán el césped. Tampoco hace falta ser pitonisa. Todo apunta a ello: una parcela enorme en una de las zonas con el metro cuadrado más caro de Europa. Imagínense lo que puede salir de ahí.

Cuando suceda, nos dirán que era inevitable: que el estadio necesita un lugar abierto con zonas de aparcamiento y tal. Las administraciones madrileñas colaborarán una vez más en la operación, pues habrá para todos. Y tendremos nuevo estadio en las afueras, a ser posible diseñado por un arquitecto estrella, así de paso tiene valor olímpico.

Si continuamos el ejercicio de videncia, podemos hasta adivinar otra operación urbanística dentro de medio siglo: cuando recalifiquen la actual ciudad deportiva, situada en uno de los terrenos con más futuro: junto al aeropuerto, el recinto ferial y la nueva Ciudad de la Justicia. Hala Madrid.