Trabajar cansa

Mejor ser follatore que corrupto

"Son fotos inocentes, sólo unas chicas que se están dando una ducha, en el mar o bañándose en un jacuzzi" -Silvio Berlusconi, primer ministro italiano- 

 

¿Se imaginan que pillan a Zapatero montándose una orgía en Doñana? ¿Qué pasaría si la famosa "niña de Rajoy" fuese una Lolita sentada en sus rodillas y susurrándole "papi"? ¿Y unas fotos de Camps desnudo –es decir, sin traje-, metiendo el pie en un jacuzzi lleno de señoritas? ¿Conseguirían unos y otros que no hablásemos del paro o de
la Gürtel? Todo es probarlo. A Berlusconi le funciona. 

En Italia también hay crisis y corrupción. El paro sube, el PIB se contrae un 5%, y acaban de condenar a un abogado británico por mentir a cambio de dinero para proteger a Berlusconi. Y sin embargo, ¿de qué habla la prensa allí? ¿Qué se comenta en la calle? ¿Qué temas han centrado la campaña de las Europeas? 

Ya lo saben: unas fotos de orgías, la relación con una menor de edad, el cabreo de su cornuda señora, la invitación del primer ministro a varias azafatas televisivas para que entren en política... Un máquina como él se merece todo, incluida la victoria abultada que conseguirá mañana. 

La izquierda italiana está fuera de combate. Y Berlusconi, crecido, se pasea por los platós televisivos presumiendo de follatore. Hace chistes sobre su amistad con adolescentes, piropea a las periodistas y guiña el ojo a los espectadores. Un machote que sabe jugar a dos bandas: ante una parte de los ciudadanos se presenta como la máquina sexual que todos querrían ser; y ante los mojigatos que no sientan envidia se muestra como víctima de una conspiración. Y todavía es capaz de coger la bandera de los valores católicos, y que el Vaticano le aplauda. 

Algún asesor de imagen español debe de estar estudiando el caso, por si se puede aprovechar aquí. Nada, ni lo intenten. Hay que valer para eso.