¿A cuánto el kilo de preso de Guantánamo?

“Es lo mínimo que podemos hacer para dar las gracias a nuestro aliado después de todo lo que ha hecho por Palau”-Johnson Toribiong, presidente de Palau- 

 

Atención, oferta de interés para municipios afectados por la crisis: señor alcalde, ¿está su pueblo pasando un mal momento? ¿Ha cerrado la principal industria local? ¿Crece el paro entre sus vecinos? ¿Disminuye la actividad y con ella los ingresos municipales? Pues no se preocupe más. Tenemos la solución para sus problemas: la acogida “humanitaria” de presos de Guantánamo. 

Espabílese, que otros se están adelantando. Ahí tiene el ejemplo de la isla de Palau, un pequeño país de sólo veinte mil habitantes que esta semana negociaba con Estados Unidos la acogida de unos cuantos detenidos. Un bello gesto que honra a los palauanos, y que de paso puede enriquecerlos: se dice que Estados Unidos contribuirá al desarrollo de la isla con doscientos millones de dólares. 

¿Qué, cómo se ha quedado? Doscientos millones por docena y media de presos. Y sólo veinte mil habitantes. Qué bien le vendría a su pueblo un empujoncito así, ¿eh? 

Ya, ya, entiendo sus reparos. No sabe si sus vecinos verán con buenos ojos que esos tipos se paseen por el pueblo. Nada, tranquilícelos. Las autoridades han determinado que no son peligrosos, por eso los sueltan. Además, son gente muy tranquila. Los han amansado en la cárcel, tras siete años de reclusión sin cargos. Y están habituados a una vida espartana, no le harán mucho gasto. Si se portan mal, el waterboarding en el pilón de la plaza es mano de santo. 

Así que ya sabe, apúrese que su pueblo no es el único. Se espera que otros lugares del mundo se ofrezcan a acoger presos, incluida la Unión Europea, que ya ha llegado a un acuerdo. Y con tanta competencia ya sabe, se abaratan los precios, así que no se lo piense mucho, llame hoy mismo.