Sólo hay algo seguro: pagaremos más

“Serán los consumidores de electricidad quienes elijan libremente a su suministrador”-Preámbulo de la Ley 17/2007 del Sector Eléctrico- 

 

Como ustedes, yo también he recibido una carta de la compañía eléctrica advirtiéndome de los inminentes cambios en la comercialización de la luz. Y como todos, yo tampoco he entendido nada, por mucho que relea la carta. He buscado información, he atendido a las organizaciones de consumidores y al gobierno, y tampoco me han aclarado mucho. Mi problema ya no es que no entienda el nuevo sistema, sino que no entiendo la necesidad del mismo. 

Imagino que no soy el único que se mosquea con estas cosas y se pone en guardia. Yo es que oigo hablar de “liberalización del mercado” y se me eriza el lomo. Ahí tenemos el precedente de la telefonía, que tras años de mercado libre ya permite hacer balance, y anticipar lo que puede pasar con la electricidad. 

Es verdad que ahora podemos elegir entre una docena de empresas telefónicas, pero ¿pagamos menos? Entre que hay mil tarifas enrevesadas y llenas de letra pequeña, y que cada vez consumimos más teléfono (cosa que sospecho también es efecto de esa “liberalización”), lo cierto es que me gasto una pasta cada mes entre móvil, fijo e Internet. Y seguimos teniendo la telefonía más cara de Europa, a cambio de un servicio deficiente. 

¿Pasará lo mismo con la electricidad? ¿Tendremos que usar calendario y calculadora para decidir a qué hora y qué días nos interesa encender la luz para ahorrarnos algo? ¿Nos llamarán las compañías a la hora de la siesta con ofertas irresistibles? ¿Costará la misma vida darse de baja o cambiar de compañía? 

Por ahora sólo hay algo que ya sabemos por adelantado, para que no haya dudas: pagaremos más. Ya está decidida una subida inicial del recibo mensual, con la que daremos la bienvenida al libre mercado.