Por fin llegó el gran día

“Tenemos la oportunidad histórica de dar una nueva estabilidad y sostenibilidad al orden económico internacional” -Miguel d’Escoto, presidente de la Asamblea General de la ONU- 

               

Supongo que a estas alturas ya estarán ustedes aburridos de la famosísima cumbre sobre la crisis que desde hoy se celebra en la ONU. Entiendo su cansancio, después de tantas semanas de bombardeo informativo ante una cita que ha generado tanta ilusión.

Aunque nuestros gobernantes no han hablado de otra cosa en el último mes, y las televisiones y radios llevan más de una semana informando en directo desde la sede del evento, lo cuento aquí por si algún despistado ha estado en coma o de retiro espiritual y no se ha enterado de nada: hoy comienza en Nueva York la “Conferencia de la ONU sobre la crisis financiera y económica mundial y sus efectos sobre el desarrollo”. El objetivo es que los representantes de todos los países analicen la crisis, su efecto sobre los países más vulnerables, y las respuestas a la misma.

Paciencia, que serán sólo tres días. Sí, yo también estoy deseando que pase la dichosa cumbre y podamos hablar de otra cosa. Entiendo que nuestros gobernantes le concedan tanta importancia a la cita, y que la oposición esté tan celosa del papel que nuestro país vaya a jugar, en la línea de los Obama, Sarkozy y compañía, que como saben cancelaron toda su agenda de compromisos para poder seguir al minuto los debates.

Yo casi prefiero las cumbres del G-20, como la de Londres, que fue tan discreta y donde casi no nos enteramos de que nuestro país participaba. La pena es que al final no puedan estar en Nueva York ni Zapatero ni el ministro Moratinos, por causas de fuerza mayor. Será nada menos que la secretaria de Estado de Cooperación la que se codee con los grandes líderes del mundo, pues no faltará ni uno, ya verán.