Barra libre de petróleo para celebrarlo

“Cualquier compañía petrolera que pretenda ir en serio en los próximos años tiene que entrar en Irak” -Stephen Chazen, Director Financiero de Occidental Petroleum- 

             

Como saben, los iraquíes están hoy de fiesta. Tras más de seis años de ocupación, las tropas estadounidenses se retiran de las ciudades y dejan la seguridad a las fuerzas locales. Para celebrarlo, el gobierno ha declarado festiva la jornada, bautizada como “Día de la Soberanía Nacional”, y habrá grandes celebraciones. Es tanta la alegría, que las autoridades se han puesto espléndidas y han invitado a la fiesta a las compañías petroleras extranjeras. 

Si el día de hoy es histórico en Irak no lo es tanto por la retirada militar (relativa, pues permanecerán miles de soldados en sus enormes bases y conservarán su poder para intervenir), sino porque se abre el mercado petrolífero a las compañías privadas tras casi cuatro décadas de nacionalización. Fíjense qué casualidad tan tonta, eh. Que el día que los iraquíes están distraídos celebrando el repliegue yanqui, ese mismo día se organice la primera gran licitación de contratos de explotación. 

Lo que los iraquíes ganan hoy en soberanía lo pierden con creces en la soberanía sobre sus recursos, que aunque siguen siendo de propiedad nacional, serán explotados por las multinacionales, en el que promete ser un enorme negocio: la tercera reserva de petróleo del planeta, de muy fácil extracción –de los más baratos de obtener-, en uno de los países más corruptos del mundo, y sin haber aprobado siquiera una ley de hidrocarburos que fije las condiciones. Así, los contratos los asignará el gobierno, sin necesidad de que los apruebe el Parlamento. Y hasta ahora los movimientos de las compañías petroleras, apoyadas por la diplomacia de sus países, han sido más bien oscuros. Lo dicho, un día de fiesta.