No seas tonto, paga más

“Es preocupante el crecimiento de las marcas blancas y la pérdida de cuota de las grandes marcas de prestigio” -Informe de CCOO sobre marcas blancas-  

                             

Hay que ver: tanto tiempo criticando la “marquitis” del consumismo, y ahora resulta que es buena. Miren el entusiasmo con que las televisiones nos convencen estos días para que compremos marcas “de prestigio”, frente a las feas marcas blancas. Incluso el sindicato CCOO se ha sumado a la defensa de la “marquitis”, con el argumento de que las condiciones laborales son mejores en esas empresas -aunque en muchos casos son las mismas-.

Pues nada, desde hoy mismo cambio mis hábitos de consumo. Sé que me costará más llegar a fin de mes, pero es por una buena causa. Se acabaron las marcas blancas en mi casa. Mis galletas preferidas, por ejemplo: durante años las compré de una marca, hasta que descubrí unas blancas que me parecían iguales. Sin envoltorio no distingo una de otra. Y no es raro, pues el fabricante es el mismo. Son exactamente las mismas galletas. Con una diferencia: las blancas cuestan un 40% menos.

Pero no me importa: aunque sean idénticas, salidas de la misma fábrica, pienso pagar más, porque las marcas “de prestigio” son sinónimo de identidad y libertad, según una de las campañas. Y además, de paso soy solidario con los trabajadores, pues ya sé que sus condiciones laborales no dependen de que un sindicato denuncie la desigualdad y la combata, sino de cómo llenemos el carrito.

Así que adiós a las marcas blancas. Estaré encantado de pagar más, porque de ese extra saldrá la publicidad con la que me convencerán de que he elegido bien. Es más, no sólo pienso dejar las marcas blancas: también abandonaré esa mojigatería que hasta ahora me hacía prescindir de productos que consideraba superfluos. Ya verán, no voy a poder ni empujar el carrito. Ni pagarlo, claro.