Trabajar cansa

¿Habrá objetores a la educación financiera?

"Es muy importante que los niños entiendan qué es el dinero y cómo funciona, para evitar los errores pasados"  -Francisco González, presidente del BBVA- 

                     

Como el dinero es el gran Dios de nuestro tiempo, y el capitalismo su religión, nuestra relación con él es irracional. La mayoría somos analfabetos financieros, y nos suena a latín la prosa macroeconómica, así que confiamos en sus sacerdotes encorbatados para que nos administren los sacramentos. En tanto que asunto de fe, cada uno lo lleva como puede: desde los muy talibanes a los ateos y anticlericales, pasando por simples creyentes y agnósticos.

Así que, como con otras religiones, se agradece todo esfuerzo por someter el asunto a la luz de la razón. Por eso me parece bien la iniciativa que acaba de presentar el Ministerio de Educación, junto al Banco de España y la CNMV, para incluir contenidos económicos en la enseñanza Secundaria, la llamada "educación financiera". En paralelo, el BBVA ha presentado su propio plan educativo, más precoz, dirigido a niños desde los seis años.

Insisto, me parece muy bien que enseñen a mis hijas qué es una hipoteca o cómo funciona la Bolsa. Lo que me preocupa es quién diseñará la asignatura, quién elaborará los materiales pedagógicos. Por lo que sabemos hasta ahora, serán el Banco de España y la CNMV en el primer caso, y el propio BBVA en el segundo.

No sé qué pensarán ustedes, pero yo preferiría que, puestos a educar a los niños en valores monetarios, la asignatura no estuviera en manos de sus sacerdotes. Es la diferencia, para entendernos, entre Educación para la Ciudadanía y Religión. Ambas dicen educar en valores, pero ya saben lo que pasa.

Que los bancos nos den educación financiera es como si las grandes empresas impartieran educación laboral a los hijos de los trabajadores. Aunque no sé, igual la CEOE ya anda en ello.