El PP se prepara para la clandestinidad

“Es un montaje urdido por la policía gubernativa, propio de regímenes autoritarios. Sentimos opresión política”  -Federico Trillo, coordinador de Justicia del PP- 

  

 En situaciones como ésta es donde se nota la inoperancia de la ONU. No sé qué hacen que no han mandado ya una misión a España. Ni siquiera el Consejo de Seguridad ha sido capaz de emitir una condena y decidir un bloqueo comercial. Nada. España es un régimen de terror donde los adversarios políticos sufren persecución, y el mundo mira para otra parte.

Y no será porque los oprimidos callen, al contrario. La voz de los perseguidos se abre paso, y no consigue ser aplastada. Ahí está ese mártir de la libertad, Francisco Camps, que hace dos días, en reunión con sus parlamentarios autonómicos, denunció que los “marxistas y comunistas” del PSOE quieren eliminarle, y que “si pudieran lo gasearían”. No se rían, que no me lo invento; así se ha publicado en la prensa valenciana.

El heroico Camps, que no duerme dos noches en la misma casa para no ser capturado por la terrible policía política, hizo un emocionante llamamiento a la resistencia: “Vosotros sois los representantes de la esperanza y la libertad”. De eso se trata: un puñado de hombres valientes defendiendo la libertad, y un régimen de terror que quiere gasearlos.

No se crean nada de lo que se publica, ni por supuesto confíen en la Justicia, que es cómplice del opresor. Nada es lo que parece. En realidad el Bigotes es un guerrillero, el concejal Rodrigo de Santos iba por los prostíbulos repartiendo octavillas subversivas, y Jaume Matas se exilió a Estados Unidos para no ser torturado. Y por supuesto, no estamos ante un caso de financiación ilegal: es más bien una red de aprovisionamiento de fondos para cuando la persecución se recrudezca y tengan que pasar a la clandestinidad. Ya les queda menos.