Trabajar cansa

Ojalá el COI no castigue a Madrid

"Ha sido muy importante el apoyo popular a los Juegos. Ahí ganamos por paliza a todo el mundo."  -Mercedes Coghen, consejera delegada de Madrid 2016- 

                      

 Como muchos vecinos de Madrid, estoy que me subo por las paredes, no me quedan uñas que morder. Qué nervios. Queda menos de una semana para que el Comité Olímpico elija la sede de los Juegos, y estoy histérico, ansioso, deseando que llegue el momento de saltar de alegría y descorchar el cava cuando el presidente del COI diga: "Los Juegos de 2016 irán a la villa de… ¡Río de Janeiro!" O Chicago, si lo prefieren. Yo celebraré cualquier resultado, siempre que no nos castiguen dándonos los Juegos.

No dudo de que esta tarde serán muchos los madrileños que participen en la Cibeles en el acto de apoyo a la candidatura. El esfuerzo propagandístico ha sido enorme, y los organizadores han preparado una fiesta callejera para juntar toda la gente que sea posible. Hasta habrá un concierto gratis de David Bisbal, que no es Bruce Springsteen pero tiene mucho tirón.

Digo yo que si se trata de mostrar a los miembros del COI el apoyo popular, sería más honrado convocar a la gente sin concierto ni fiesta, para que fuesen llevados sólo por su espíritu olímpico. Qué digo, ni siquiera habría que convocarlos, sino que deberían salir los ciudadanos por su cuenta a manifestar su respaldo.

A los que nos espanta la idea de que Madrid albergue los Juegos nadie nos ha convocado a salir a la calle. Reconozcamos que no hemos sabido organizarnos como merece la ocasión. Y no porque seamos pocos. Cada vez conozco a más vecinos que sufren escalofríos sólo de pensar en lo que puede suponer para Madrid algo así. Puede ser el tiro de gracia urbanístico, el remate para una ciudad ya tan maltratada por un modelo de desarrollo desquiciado. Espero que los miembros del COI nos perdonen la vida.