La ‘Gürtel’ acabará en tiroteo

“Me preocupa que unos mafiosos hayan podido abusar de la confianza de gente de buena fe” -Carlos Fabra, presidente de la Diputación de Castellón- 

          

Al final acabarán haciéndose daño. Como sigan por ese camino, no va a quedar vivo ni el apuntador. Si no se ponen de acuerdo para salvar el pellejo todos juntos, la trama Gürtel puede acabar en tiroteo masivo dentro del PP. Nadie se fía de nadie, cualquiera puede tirar de una manta que cada vez tapa menos culo, y recuerda a esas pelis de mafiosos donde la banda se pudre por la desconfianza y todos se espían, se suceden las alianzas y traiciones, y la mano amiga en la espalda esconde un puñal. 

En el cine ese tipo de situaciones, sean entre mafiosos, policías corruptos o vaqueros, se resuelven con eso que en el argot se llama mexican standoff: la típica escena en que todos sacan el arma al mismo tiempo, se apuntan unos a otros, y quedan congelados durante segundos de tensión a la espera de que alguien dispare primero. En tal caso, del fuego cruzado no sale nadie vivo. 

¿Nadie? Un momento, un momento. Cuando las armas aún humean y los fiambres se amontonan en el suelo, siempre se abre la puerta y aparece el vencedor en la sombra, el superviviente, escapado sin un rasguño. 

¿Quién sobrevivirá al tiroteo pepero? Ahí va mi apuesta, y no es broma: Carlos Fabra. Con toda la mierda que está salpicando al PP, el único que va a salir limpio es el presidente de
la Diputación de Castellón. Será por eso que lleva semanas hablando como conciencia moral del partido, poniendo la mano en el fuego por los suyos y denunciando a las manzanas podridas. La experiencia es un grado: los aficionados se matan entre ellos, y el viejo capo, curtido en mil batallas, calloso, inmortal, ríe el último. Ah, esperen: no todos están muertos. Allí al fondo hay una rubia que todavía colea. ¡No puede ser! ¡Es ella!