Trabajar cansa

Las cajas deberían regalar explicaciones

"No tengo el más mínimo interés en que las cajas sean objeto de confrontación, pero sí voy a defender los principios del PP" -Javier Arenas, presidente del PP de Andalucía- 

                     

Como las cajas de ahorros ya no saben qué regalar a una clientela cansada de juegos de sartenes y edredones, propongo que desde ahora, cuando alguien domicilie su nómina, le hagan un regalo más original, y sobre todo mucho más práctico: una guía explicativa de lo que está pasando en el sector.

Ya que nadie nos cuenta nada, mientras varias cajas se fusionan a toda prisa y otras viven luchas de poder interno, los clientes agradeceríamos un esfuerzo pedagógico. Por ejemplo, que Caja Madrid repartiese un manual sencillito para entender el embrollo de la renovación de sus órganos de dirección; o que Cajasur explicase, con un librito ilustrado, el poder que la iglesia católica tiene en la entidad y que se resiste a perder con uñas y dientes.

Supongo que muchos de ustedes tienen tratos con alguna caja. Si no lo tiene, le afecta igualmente: el poder que estas entidades tienen sobre nuestras vidas es enorme. Aparte de su peso (55% del mercado financiero, 1,3 billones de euros en activos), y de su participación accionarial en grandes compañías, las cajas son el verdadero poder económico en sus regiones de origen. Con lo que financian, invierten, patrocinan, mueven con la obra social y aflojan para que las administraciones ejecuten sus proyectos, se entiende la guerra por su control, y los nervios por las fusiones.

La desinformación actual tampoco es una novedad. La cajas, en su condición anfibia entre entidad privada y función social, bajo control público mediante enrevesados equilibrios de poder, siempre han sido inextricables. Por tanto, no esperemos que hoy nos vayan a aclarar nada, por mucho que esté en juego algo muy gordo. O precisamente por eso.