Trabajar cansa

Trabajadores, estáis rodeados

"No sería nada razonable manifestarse contra los empresarios cuando estamos en pleno diálogo social" -Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la CEOE-

                   

Tal vez usted es de los que piensa que la cosa social se está volviendo insostenible de tan caliente como está. Quizás en su empresa hay mal ambiente, mesas que aparecen vacías por la mañana, y el miedo por quién será el próximo. Puede que usted piense que esto tiene que estallar por algún lado, y que hace falta pasar a la acción.

Pues desengáñese, amigo. La cosa no es para tanto. Fíjese en los sindicatos mayoritarios, que tras año y pico de destrucción masiva de empleo continúan apostando por el diálogo social. Es cierto que han convocado una manifestación el próximo mes, y bajo lemas que endurecen el discurso, pero es lo menos que podíamos esperar a estas alturas, ¿no?

El gobierno no parece muy inquieto con que los trabajadores salgamos a la calle un sábado, y no sería raro que el ministro se uniese a la pancarta, dejando sitio a algún representante del PP, en plan "todos contra la crisis". Los empresarios tampoco se dan por aludidos, pues nos han convencido de que ellos no se merecen una huelga, ni una manifestación. Al contrario, están pidiendo a gritos un abrazo, un poco de cariño, que si mal lo pasamos los trabajadores, peor ellos, que encima de no ganar tanto como antes, pasan el trago de despedirnos. Vamos, que tienen más motivos que sus empleados para manifestarse.

Hay quien todavía pide una huelga general, pero quizás se nos ha pasado ya el arroz. Cada vez quedan menos trabajadores que puedan hacerla: unos, por estar en paro. Otros, por no ser asalariados aunque trabajen. Y los más por miedo, que para algo sirve tanto despido. A este paso, lo del doce de diciembre será un funeral, un llanto colectivo, o una entrega de armas: nos rendimos, estamos rodeados.