Trabajar cansa

Los madrileños "elegimos" lo privado

"La ciudadanía quiere que la asistencia sanitaria sea efectiva, clara, y gratuita. Eso le importa, no el modo de gestión." -Mario Mingo, portavoz de Sanidad del PP en el Congreso-

         

Como decíamos días atrás, en Madrid estamos muy entretenidos con las broncas internas del PP como para preocuparnos por lo que hacen nuestros gobernantes. Con lo divertido que es saber si la lideresa lleva tacones o si el vicealcalde se siente espiado, para qué vamos a preocuparnos por esas cosas tan prosaicas de la sanidad o la educación.

De ahí que no hayan merecido mucha atención dos noticias recientes sobre dos clasificaciones en las que Madrid está a la cabeza de España: el mayor porcentaje de ciudadanos con seguro médico privado (30%, frente al 16% nacional); y la primera comunidad con más colegios privados que públicos. Años de deterioro del sistema público van consiguiendo sus objetivos: que los ciudadanos que se lo puedan permitir se busquen médico y profesor de pago.

El recurso a centros médicos y colegios privados (concertados o no) es a la vez consecuencia y causa del deterioro de lo público, en un círculo vicioso perfecto. Puesto que son más los ciudadanos que, en la terminología de Aguirre, "eligen libremente", el gobierno destina más dinero a los conciertos y entrega más servicios a la gestión privada. Dinero que resta del sector público, que así se hunde más deprisa.

Sólo nosotros podemos romper ese círculo. Por ejemplo, podemos presionar al PSOE para que no se eche atrás en la modificación de la ley 15/1997 –la que abrió la puerta a la privatización sanitaria-. Se acaba de aprobar en el Congreso una propuesta de IU sobre el tema, pero queda mucho camino legislativo. Mientras tanto, movilicémonos en defensa de lo público: esta tarde hay una manifestación contra la privatización de la sanidad. Otra más, y las que hagan falta.