Trabajar cansa

Madrid 2016: y todo esto, ¿quién lo paga?

"Gracias por compartir nuestro sueño. Te esperamos en Madrid, donde siempre habrá un sitio para ti" -Mensaje de despedida de Madrid 2016-

                  

No han pasado ni dos meses desde que la candidatura madrileña cayó en Copenhague, y los ciudadanos aguardamos ansiosos a saber cuál es el próximo proyecto ilusionante que el alcalde se saca de la chistera. Algo habrá que inventar, ¿no? ¿O vamos a renunciar a esos momentos de emoción colectiva?

Pero no todos son de la misma opinión. Un grupo de ciudadanos tiquismiquis ha decidido pedir cuentas de todo lo que se ha gastado con el pretexto olímpico. Como aquella anécdota atribuida a Josep Pla al contemplar la imagen nocturna de Nueva York iluminada, también estos vecinos y organizaciones sociales se preguntan, ante tanta obra y promoción: vale, muy bien, muy bonito, pero todo esto ¿quién lo paga?

Ya digo, unos tiquismiquis, ni caso. A la mayoría de ciudadanos nos resbala si el ayuntamiento se ha gastado unos cuantos cientos de millones de euros. Que nos quiten lo bailao. Y si este año hay que ajustar el presupuesto municipal, agobiados por la deuda de más de 7.000 millones, qué le vamos a hacer, será que no era verdad eso de que soñar es gratis. Pero da lo mismo, es un dinero bien gastado y estamos dispuestos a fundirnos otro pico para que nos den los Juegos en 2020 o cualquier otro año.

¿Qué pasa, a qué viene esa cara? ¿No me digan que ustedes también son de esos picajosos que revisan hasta el último céntimo? Pues nada, únanse a la panda esa que está pidiendo nada menos que "una auditoria pública, partida por partida, del gasto olímpico desde el año 2000 hasta ahora". Venga, firmen el manifiesto por una "auditoria olímpica". Pero luego no quieran ir a jugar al tenis con los niños a la bonita Caja Mágica, ésa que sólo nos ha costado 175 millones, un 45% más de lo previsto.