Trabajar cansa

A la calle, que ya era hora

"Está desenfocado el objetivo de la manifestación; los empresarios son quienes crean empleo y riqueza" -Claudio Boada, presidente del Círculo de Empresarios-

             

"El doce del doce a las doce, por doce motivos", dice el cartel de la manifestación de los sindicatos para hoy. Ah, entonces por eso han tardado tanto en convocarnos: para que fuera una cita redonda, doce-doce-doce-doce. Bueno, también pudo ser en junio, el seis del seis, a las seis de la tarde, que era sábado; o el cuatro de abril a las cuatro.

Evidentemente ésa no es la razón de que los sindicatos no se hayan movilizado en todo un año pese a los miles de despidos, la pasividad del gobierno, el rescate de la banca y las provocaciones de la patronal. Me temo que, entre otras razones, no nos convocaron antes porque no confiaban mucho ni en su capacidad de convocatoria, ni en la respuesta de los trabajadores. Sólo hay que ver el ambientazo que precede a la manifestación de hoy.

Algunos piden una huelga general, sí. Pero sospecho que la mayoría de trabajadores no está para muchos trotes. Por desánimo, miedo, despiste, desclasamiento, o por haber tragado con que la crisis es un fenómeno meteorológico ante el que poco cabe hacer.

Otro día discutimos si son los sindicatos quienes desaniman a los trabajadores, o si son éstos los que dan la espalda a aquéllos, o si las dos cosas a la vez y en círculo. Critiquemos a los sindicatos, sí; pero no desviemos nuestra propia responsabilidad si hoy nos vamos de compras navideñas en vez de manifestarnos. Sería largo hablar de las causas de la postración de la clase trabajadora, y hoy no es el mejor día.

Hoy es día de unirse a la manifestación, aunque sea para recuperar la autoestima, para decirnos que todavía podemos, para ser muchos y así demostrar a los dirigentes sindicales que se equivocaron por no convocarnos antes. Vamos.