Hago ‘clic’, y te lleno el bolsillo

“Somos enormemente optimistas, y seguiremos invirtiendo para beneficio de nuestros usuarios y clientes, y de toda la red.” -Eric Schmidt, consejero delegado de Google- 

        

¿Quién dijo crisis? Fíjense en el caso de Google. La compañía acaba de presentar resultados del último trimestre: sus ingresos aumentaron un 17%, y sus beneficios un 33% respecto al trimestre anterior. En todo el año sus beneficios crecieron un 54%, hasta los 4.600 millones de euros. 

Cada vez que hacemos clic en el buscador, otra moneda cae en la hucha. Estaría simpático que adornaran su web con un contador que sumase en tiempo real sus beneficios. Para que se hagan una idea de la velocidad a que pasarían las cifras, en 2009 se embolsaron 150 euros por segundo (hablo de beneficios, no de ingresos, que sería mucho más). 

Pues muy bien, dirán ustedes, que lo disfruten ellos que pueden. Pero hay quien no lo ve con tan buenos ojos. Al contrario, más bien con ojos envidiosos: todos aquellos sectores y empresas que están dejando de ganar con productos de los que Google se beneficia. Periódicos, editoriales, industria musical y cinematográfica, televisiones… Todos ven reducidas sus ventas, y sobre todo sus ingresos publicitarios, mientras el buscador crece y crece. 

Hay que recordar que Google obtiene la mayor parte de sus ingresos por anuncios. Y mientras el mercado publicitario de los medios tradicionales cae año tras año, el número de anunciantes de Google, y el precio de los anuncios, suben. De ahí que muchos vean un trasvase de ganancias, y se planteen fórmulas para coger cacho. En Francia han propuesto cobrar una “tasa Google”; en Alemania los editores le han puesto un pleito; el magnate Murdoch dice que cerrará sus contenidos si no comparten ingresos, y así todos. 

Sobra aclarar que todos los datos de esta columna los he buscado en Google. Clic, clic.