Trabajar cansa

Inspiración vaticana para el PP

«Un grano no hace granero. Ni todos los curas son pederastas, ni todos los militantes del PP son ‘El Bigotes’ o Correa».
José Bono, presidente del Congreso

Qué puede decir el PP con la que le está cayendo? ¿Cómo defenderse de las acusaciones de corrupción generalizada? Muy fácil: que aproveche el sugerente paralelismo que hizo ayer José Bono y recicle el argumentario que el Vaticano ha elaborado para amortiguar los escándalos de pederastia. Si a los obispos les sirve con sus fieles, ¿por qué no iba a resultarle al PP con los suyos? Para algo son el partido elegido de Dios –o al menos de sus representantes aquí abajo–.

Basta hacer un "corta y pega" con los mensajes vaticanos, tan sólo cambiando "pederasta" por "corrupto". En el fondo, un corrupto es alguien que le pone la mano en la pierna a los fondos públicos, así que lo mismo vale.

En primer lugar, dejen claro que esto no tiene nada que ver con el partido, que son comportamientos individuales, y en un porcentaje mínimo. Añadan además que la corrupción es algo muy humano, que el mundo está lleno de gente que mete la mano donde no debe, y que todo viene del relativismo moral y la pérdida de valores, que igual que han llevado el pecado a las iglesias, han infectado a unos pocos desviados en este santo partido que era "incompatible con la corrupción". Repitan con el Papa: "El que esté libre de pecado…"

A continuación, denuncien la existencia de una campaña de difamación para erosionar su imagen y hacer que los votantes pierdan la fe. El victimismo es siempre muy resultón, y mantiene prietas las filas.

Por último, busquen un mal mayor con el que comparar, para quitar gravedad a las denuncias. Si los obispos españoles hablan del aborto cuando les preguntan por los abusos a menores, los dirigentes peperos ya saben decir paro y crisis cuando oyen hablar de corrupción.

Nada nuevo en realidad, pues la estrategia de Génova y la del Vaticano ya se parecen bastante. Sólo hay una parte que el PP no puede copiar, mal que le pese: el traslado de los implicados para ponerlos fuera de la acción de la Justicia. Mientras que a un cura lo cambias de diócesis y se acabó el problema, no parece que puedan recolocar a Matas en Logroño.