Trabajar cansa

¿Tú qué votarás, susto o muerte?

"Otro gallo nos cantaría si el gobierno se ocupara y preocupara tanto de los parados y de la crisis económica como se ocupa del Gürtel." -Serafín Castellano, conseller valenciano de Gobernación-  

                  

El retraso en un día en la apertura del sumario del caso Gürtel le ha venido bien al PP: ha permitido que coincida con la publicación de los datos del paro, de forma que la subida del desempleo ocupe centímetros de papel, minutos de telediario y gramos de indignación ciudadana, restando algo al escándalo de corrupción.

El retraso en un día en la apertura del sumario del caso Gürtel le ha venido bien al PSOE: ha permitido que coincida con la publicación de los datos del paro, de forma que la corrupción ocupe centímetros de papel, minutos de telediario y gramos de indignación ciudadana, restando algo al escándalo del desempleo.

Feliz coincidencia. Ayer, casi a la misma hora, estábamos pendientes de las dos desgracias nacionales: una nueva revelación del caso Gürtel, y una nueva revelación del caso paro. Tras producirse, ambos partidos respiraron aliviados: el sumario judicial no trajo grandes sorpresas, y el paro subió pero menos. En seguida rehicieron sus respectivos cálculos de cara a 2012: unos, cuánto durará la instrucción y si habrá juicio antes de las elecciones; los otros, cuánto durará la crisis y si habrá empezado a crearse empleo para cuando toque votar.

Hasta entonces, podrán seguir soplando el humo del contrario para tapar lo propio: si me preguntan por la corrupción, hablo del paro. Si me hablan del paro, digo corrupción. Y en las encuestas iremos viendo cuál es el mal menor, si a los ciudadanos nos duele más no tener trabajo o que unos cuantos se forren a nuestra costa. Es decir, si como en el chiste preferimos susto o muerte.

Sabemos que hay otras opciones electorales aparte de susto o muerte, pero los dos grandes partidos ya se han puesto de acuerdo para no tocar el sistema electoral, para que no haya mucha vida más allá de ellos. Mientras tanto, tenemos por delante unas elecciones municipales y autonómicas en las que nos gustaría oír hablar de lo hecho y lo por hacer allí donde vivimos. Ya veremos si nos dejan, o si se reduce todo a un asunto de susto o muerte.